Hola a tod@s:
Durante mi servicio militar, mi madre e Isidro se casaron. Su viaje de novios fue a Figueras y a Cullera. Figueras porque Isidro había protagonizado allí una de sus fugas. Yo mismo años después estuve con él y pude comprobar que si bien no recordaban la identidad de la persona, de una generación a otra se había transmitido la fuga, más que nada por la particularidad del lugar por el que pasó un ventanuco super estrecho. Cullera lo eligieron porque allí Isidro tenía familia, estaba relativamente cerca y no iba a ser muy caro. Yo no asistí a esa boda por estar en el cuartel, pero por lo que sé, fue muy discreta.
Yo en el cuartel procuraba vivir y hacerlo de la mejor forma posible. Como tenía acceso al despacho del capitán y este disponía de lavabo y ducha, yo ya no utilizaba las letrinas ni las duchas comunes y usaba las del capitán una vez se marchaba a casa. Mis obligaciones no eran tantas y lo único que debía cumplir cada día era ir al economato y coger pan para el teniente y su familia. Precisamente una falta de coordinación entre el enchufado y yo , hizo que un viernes se quedara sin pan. A la vuelta del fin de semana, nos esperaba una semana de arresto por tan grave falta.
Dentro de la batería ya tenía quien venía a Barcelona con coche y procuraba que no tuviera servicios de ningún tipo en los fines de semana para poder aprovechar el viaje.
Teresa solo vino en dos ocasiónes a Valencia la primera fue en Agosto junto con sus padres, lo recuerdo bien porque coincidió con la muerte del rey del rock, Elvis Presley. La segunda vino ella sola coincidiendo con las fallas.
En uno de aquellos permisos de fin de semana, mientras paseábamos por la calle Balmes, nos abordó una furgoneta, la conducía Josep María Petit y su novia Victorina Saludes. Aquellos asiduos de las excursiones del americano. El también estaba de permiso, hacía el servicio en León. Acordamos cenar juntos así que yo pase a ocupar el asiento de copiloto y Teresa y Victorina se quedaron en la caja de la furgoneta, era la del trabajo de él y como era para transportar carne no tenía más asientos.Josep María había compaginado su trabajo en la carnicería con sus estudios de ATS y ahora que ya tenía el título, no había dejado su trabajo en ala carnicería. Ibamos hablando y comentando nuestras experiencias cuando de repente se cruzó un coche obligando a frenar bruscamente la furgoneta. A consecuencia de aquel frenazo Victorina, se golpeó la cabeza. Jose María la examinó y como única recomendación le dijo que no se tomara aquella noche la píldora anticonceptiva. Bastó esa noche para que ela se quedara embarazada. Lo supe una vez ya me licencie.
Fue en semana santa que Teresa me anunció que se iba al Delta del Ebro con los amigos de la universidad, así que no teniendo nada que hacer decidí quedarme en el cuartel. Legado el viernes santo salí junto a un amigo que era de Mollet y con el que juntamente con dos chicos vascos y un comunista comunero de Castilla habíamos ido a un festival de los que entonces prodigaban por la geografía del país y que duraban doce horas. A la vuelta de ese festival, con mucho sueño y debiendo llegar a Valencia antes de las ocho de la mañana pues uno de los vascos entraba de guardia, el conductor se durmió un instante, lo justo como para sacar de la carretera a otro coche, que resultó ir conducido por dos guardias civiles que habían salido de su servicio y regresaban a casa. Nos pillaron las banderas, catalana, Vasca y comunera de Castilla fuimos y tuvimos mucha suerte en que todo se quedó en una multa ya que las consecuencias hubieran podido ser mucho más graves.
Como decía aquel viernes santo me desplace con Juan Esteve Gargallo que así se llamaba aquel compañero de fatigas, hasta la estación marítima donde nos jugamos a cara o cruz si ir a Mallorca o a Ibiza. Salió Ibiza, sacamos billete y el sábado por la mañana estábamos en Ibiza, buscando una pensión y pasando el día paseando por la ciudad.
Al día siguiente alquilamos unas bicicletas para ir hasta San Antonio, cala tarida y cala Bassa. Ya nada estaba igual, habían pasado cuatro años y estaba irreconocible y aquello me pareció un presagio. Algo me decía que iba a pasar algo con Teresa. Al volver a la noche, la llamé por teléfono y mis temores se hicieron realidad, Teresa me anunció que teníamos que hablar ya que durante la estancia de la semana santa había ocurrido algo importante.
A la semana siguiente cuando vine a Barcelona, me dijo que Daniel aquel chico que apareció en la excursión de mi despedida de la vida civil, se había enamorado de ella y que ella también de él. Que le sabía muy mal que ella no quería dejarme pero que las cosas estaban de esta forma. Lo que yo no estaba dispuesto era, por muy moderno y progre que fuera, a formar un triángulo amoroso. Por su parte los padres de ella, se deshacían en disculpas diciendo que no entendían lo que había pasado. Yo obviamente los disculpe, ellos no tenían culpa de nada.
Yo a partir de aquel momento vendría poco a Barcelona y cuando lo hacía era para ponerme al día de las materias de mis estudios de publicidad que acababa aquel año y para que me orientaran con la tesina de fin de estudios. Mi tesina fue sobre la prensa en Catalán.
Así que me volví al cuartel y coincidió que la batería se fue de maniobras quedándome yo en las oficinas y un soldado para pintar todas las literas. Vamos el escenario perfecto para mí me habían dejado y me quedaba solo.
En esos meses previos a mi licenciatura se intensificaron las maniobras, los acuartelamientos, las marchas a pie nocturnas. Todo coincidiendo con el nombramiento del teniente general Jaime Milans del Bosch como titular de la capitanía general de Valencia. Años después este general daría mucho de qué hablar con la salida de los tanques a la calle el día en que Tejero tomó el congreso en un intento de golpe de estado.
La última anécdota digna de ser explicada en el blog ocurrió poco antes de licenciarme. El sargento había empezado a reparar el curso para ascender a brigada y me pidió que le pasara a máquina los apuntes que él iba tomando a mano. Yo lo hacía de buen grado, no me costaba nada y así mataba el tiempo. Como ya expliqué ayer yo nombraba los servicios y trataba de beneficiar al soldado que me traía a Barcelona que era además familia de este sargento. Pero hubo alguien que se sintió perjudicado por esta actitud y se quejó. El sargento supongo que queriendo desentenderse de una actividad no muy legal, optó por arrestarme el resto de fines de semana que quedaban entre los que se encontraba el fin de semana en que una de mis primas hacía la comunión y la segunda pascua.
Yo deje pasar unos días para comunicarle que no iba a poder tener mecanografiados sus apuntes, dado que los hacía en mis horas libres y había optado por salir o ir a la cantina. Obviamente no le gustó pero como tonto no era, rápidamente ligó el arresto con mi actitud, así que una mañana me preguntó si me iba a ir a Barcelona para la segunda pascua a lo que yo respondí que no, que le recordaba que estaba arrestado, respondiéndome que por lo que a él afectaba, el arresto lo revocaba. De inmediato le respondí que me había repensado mejor lo de salir por las tardes y que había decidido quedarme y pasar los apuntes. Él sonrió y me advirtió que no jugase con fuego.
En el mes de Junio, el despacho se convirtió en un rio de gente preguntando continuamente si ya se habían recibido las cartillas militares, si ya se sabía el día de la licenciatura, etc. finalmente la orden llegó. Los catalanes por estar más cerca de casa que los de otras provincias, fuimos los últimos en abandonar el cuartel. Lo hicimos con la cartilla militar y un documento canjeable por un billete de tren de regreso a casa. La vida militar había llegado a su fin, ahora pasaría a la reserva.
Al regresar me encontré con Victorina embarazada, sin Teresa , habiendo acabado mis estudios de publicidad y con un recibimiento hostil por parte de la empresa. También en casa había habido cambios. Isidro ya tenía trabajo y mi madre había entrado como acomodadora en el Palau de la Música de Cataluña.
Pero a todo esto me referiré en la próxima entrada.
Continuare……….
No hay comentarios:
Publicar un comentario