lunes, 29 de septiembre de 2014

Un nuevo capítulo

Hola a tod@s:

Aún no se había presentado por parte del gobierno los recursos al Tribunal Constitucional sobre la Ley de Consultas aprobada por el Parmanent de Cataluña, que ya clamaban los independentistas contra esa decisión.

Y habrá que ver las portadas y editoriales de algunos medios mañana.  ¿Pero qué esperaban? ¿Qué el gobierno de España se cruzara de brazos y dejara hacer? Lo que hasta ahora han hecho unos y otros hasta ahora estaba más que escrito y cada uno se ha ido ciñendo a su guión.

Lo que acontecerá de ahora en adelante, está escrito a medias. Me explico. Esquerra Republicana, y aquellos partidos de su cuerda como el CUP o los comunistas que siempre parece que esten meando fuera del tiesto,  pasando por alto sus quejas y exabruptos contra el gobierno de Madrid, llamarán a la ciudadanía a la desobediencia civil y seguirán queriendo imponer a toda costa su consulta, su pregunta y su independencia.

No lo tengo tan claro en el caso de Convergencia, porque su actitud es más obscura, es la del si pero no y pueden resultar impredecibles.

Lo que si es cierto es que con sus actitudes han creado el caldo de cultivo para que una parte de la sociedad catalana con poco cerebro y ganas de gresca, vea como única salida el tomarse la justicia por su mano y eso sí que puede y debe preocuparnos a todos.

Queda por ver también que actitud seguirá teniendo el Sr. Rajoy frente a los embates de la marea independentista.

Por cierto, ayer vi la entrevista de de la sexta de Ana Pasdtor a Artur Más y hoy he visto la entrevista o un retazo de ella que le hizo Jordi Ebolé a este mismo señor y ha venido a confirmar lo que ya expresaba ayer en mi entrada.  Cataluña independiente no será mejor que la Cataluña que ahora conocemos.

Se seguirán pagando los medicamentos, no se acortará la edad de jubilación, no se volverá a los 45 días por año trabajado en caso de despido, etc. y no lo invento yo, lo dijo el Sr. Más al igual que afirmó ayer que no podía garantizar que con la independencia se viviera mejor para matizar después ni peor.

Vayan pues tomando nota, piensen y concluyan si vale la pena este viaje.

Continuaré...........


domingo, 28 de septiembre de 2014

13 o 9 que más da.......

Hola a tod@s?

Ayer el President de la Generalitat de Cataluña, firmó el decreto por el cual se establece o se pretende establecer que el próximo día 9 de Noviembre se celebre una consulta en Cataluña como paso previo al proceso que debe culminar con la declaración de independencia.

Un proceso este, ideado y orquestado para obtener un resultado que ya está cantado de antemano, es decir, no hace falta hacer la consulta porque ya se sabe el resultado.

Y el resultado será el que ellos esperan y lo será porque habrá muchos votantes, entre los que yo me encuentro que, o bien no quieren la independencia como yo, o que simplemente desean que las cosas si se han de hacer se hagan bien y que ese día no irán a votar, yo tampoco porque nos parece una burla y una tomadura de pelo amén de una grave irresponsabilidad.

De entrada me parece que el incluir a los mayores de dieciséis años en la consulta es en sí un fraude. Porque que yo sepa, la mayoría de edad está cifrada en los dieciocho o sea que o cambiamos la edad legal para la mayoría de edad y de esa forma los jóvenes entre dieciséis y diecisiete años pueden votar, pero también ingresar en las cárceles, obtener el carné de conducir, casarse sin consentimiento paterno o abortar si es el caso, o no les dejamos votar. Aquí no debe valer para lo que me interesa si y para otras cosas no.

Pero he de seguir diciendo que para bien o para mal, la autonomía de Cataluña al igual que la del resto de España está sujeta a la Constitución Española.  Así se pactó y así se aceptó cuando se luchó y negoció por ella. Por lo tanto, no se deben cambiar las reglas del juego, sin el consenso, sin la negociación y sin la aprobación de todas las partes implicadas. No me vale que cuando el juego me va mal o me canso de jugar, voy e invento unas nuevas reglas y si los demás no se avienen a lo que yo digo, dejo de jugar y rompo la baraja.

Pero aún hay más. Seré muy gráfico. Voy a proponer un trato al gobierno de Cataluña. Si me ponen por escrito, firmado ante notario y responden con el patrimonio de la Generalitat y/o el suyo propio que con la independencia, yo voy a ser más rico, véase que yo y conmigo cada unos de los asalariados que componemos esta autonomía, cobraremos un 25% o más de sueldo sin que luego nos lo quiten por otro lado, los pensionistas verán establecida su pensión mínima pongamos en 1.500,00€ o el equivalente en la moneda que ellos quieran crear, Que el salario mínimo será sensiblemente superior al de España y que la sanidad, la educación, la vivienda y las infraestructuras serán mejores que las que tenemos ahora, tendrán mi voto.  Si mi situación va a ser la misma que ahora, señores diré lo del chiste: Virgencita que me quede como estoy y si mi situación va a empeorar, esta claro, métanse la independencia, sus sentimientos patrios y todo lo demás por allí donde les quepa y déjenme tranquilo que bastante tengo con procurar llegar a fin de mes.

No hace falta que me responda ni la Generalitat ni ninguno de los convencidos de que estar separados de España es la panacea o el paraíso en la tierra. No pueden garantizar nada porque no saben o callan lo que sería Cataluña solo veinticuatro horas después de su tan ansiada proclamación de independencia.

Parece que se olvida que Cataluña sin España no sería actualmente nada. Que la riqueza de Cataluña fue a costa de decenas de miles de inmigrantes desplazados de todos los rincones de España, que vinieron aquí a trabajar por salarios de mierda que los empresarios catalanes pagaban y que los obreros de aquí no aceptaban. De ahí nació esa palabra despectiva: Xarnego refiriéndose a aquellos no catalanes que aceptaban los puestos de trabajo que ellos no querían aceptar. No hay que olvidar que esa masa obrera escapaba de una situación de miseria forzada por señoritos terratenientes que concebían y aún hoy conciben España como su coto privado de caza. Cataluña sin España no sería como no sería España sin Cataluña.

Lo triste de todo esto es que, hoy son los hijos y nietos de esos inmigrantes quienes parecen ser los más nacionalistas del mundo y son a estos los que los catalanes de siempre consiguen atraer a sus filas con cantos de sirena. Y son estos los que se quejan de los nuevos inmigrantes, marroquíes, sudamericanos, paquistaníes, etc. Por cierto, los inmigrantes que acrediten residir desde hace más de tres años aquí también tienen derecho a voto así que a partir de ahora habrá que eliminar esas palabras como moro, panchitos, chipis, pakis, etc, con las que se denominan "amigablemente" a estos colectivos

¿Que Cataluña ha sido o es maltratada por el gobierno de Madrid económicamente hablando? Porque no nos engañemos aquí lo que prima es "la pela" el euro. La cultura, el idioma y la historia, les importa un carajo a estos burgueses que en sus casas hablan en castellano porque es más fino pero que luego en los actos sociales se llenan la boca de idioma y cultura catalana y  sino puedo dar testimonio de unas cuantas familias de prohombres de la política catalana que tienen como idioma cotidiano y en privado el castellano. Pero insisto ¿ha sido maltratada? A que llamamos maltratar? A que se destine la mayor parte de lo que aporta la autonomía a las arcas del estado para que este lo reparta entre regiones con menor cantidad de ingresos? Eso no es maltratar eso es ser solidario. Solidario con regiones en las que viven o tal vez debería decir que malviven en ocasiones muchos seres humanos, Regiones que no tienen el privilegio que tiene Cataluña de contar con una situación geoestratégica inmejorable, o una bonanza climática que permite que las condiciones para el trabajo sean óptimas.

Maltratar económicamente, es lo que ha hecho el Sr. Millet, el Sr. Pujol y otros tantos ilustres apellidos catalanes que lejos de poner a trabajar su dinero aquí, en la tierra que tanto aman y de la que se llenan la boca hablando, cantando o compitiendo, prefieren tenerlos en paraísos fiscales.

Maltratar económicamente es destinar 13 o 9 millones de euros en una consulta popular, sumados a tantos y tantos millones gastados en campañas institucionales de esas de mirarse el ombligo para decirse que buenos y guapos somos, mientras se han ido restringiendo el sueldo a los funcionarios, recortando en sanidad, pagando tarde y mal a proveedores, suspendiendo obras de infraestructura o anulando proyectos vitales. Eso es maltratar, pero claro si lo hacen unos señores que hablan en catalán, es otra cosa y si además nos dicen que la culpa es de Madrid o de los andaluces, extremeños o murcianos por poner un ejemplo, pues con más razón.

Somos tan tontos que no sabemos ver o entender que aquí y ahora con la independencia hay unos cuantos que si sacan tajada y a los que les trae al pairo si la sociedad civil se fractura y cuales serán las consecuencias de su ciega locura.

Julio Anguita dijo una vez que tenemos lo que nos merecemos y debo reconocer que es así. Somos un atajo de bueyes que tiramos del carro sin saber si vamos bien o mal, si hacemos lo correcto o no, con mucha fuerza, es verdad, pero sin huevos para decir aquí no se da un paso más sin saber hacia donde vamos y si es correcto el camino emprendido.  Así somos y así nos va.

jueves, 25 de septiembre de 2014

De nuevo aquí

Hola a tod@s:

Dije que continuaría y aquí estoy de nuevo. Cansado, ya apurando los minutos antes de irme a la cama pero aún con ánimos para escribir cuatro líneas.

Ya no se trata de escribir más biografía, Lo que me apetece ahora, lo que me pide el cuerpo es ir plasmando pensamientos, sentimientos y opiniones sobre todo lo humano y lo divino.

Apenas han pasado cuarenta y ocho horas cuando en pleno viaje de regreso de Madrid, mientras iba conduciendo, Gemma T me preguntaba por el manos libres si me había enterado de la dimisión del Ministro de Justicia Gallardón.

No, no lo sabía pero tampoco me costó entender el porque. Nunca he compartido ideología con este caballero ni creo que lo haga.  Sus planteamientos y su visión sobre las cosas dista años luz de la mía. Digamos que vivimos en galaxias diferentes, pero he de reconocer que ha hecho lo que poquísimos políticos han hecho hasta ahora.  Ser coherente.

Coherente u honesto consigo mismo y con todos aquellos que pusieron en él sus esperanzas de que en este país se diera un paso atrás en cuanto a las libertades.

Gallardón pasará para mí a la historia como el ministro que acabó con la justicia para todos y elevó con su política de tasas, el listón para dejar la justicia accesible solo para unos pocos, para los de siempre.

Y hubiera pasado también como el ministro que encorsetó las libertades de la mujer en cuanto a poder decidir si quieren o si pueden, que a veces es más una cuestión de poder más que de querer, ser madres.

Pero hete aquí que alguien le ha comido la oreja al Presidente y este ni corto ni perezoso ha decidido aparcar el proyecto de Ley del aborto y Gallardón ha hecho lo propio. Abandonar su cargo, su escaño y su lugar en la dirección del partido.  Una rabieta dirán algunos, pero no. Gallardón ha hecho lo que nos gustaría hacer a muchos cuando consideramos que nuestro o nuestros jefes hacen una cacicada: mandar al carajo a todos y a todo y seguir su camino. Debe ser una gozada, pero como la mayoría de los placeres de este mundo, es algo reservado a los pudientes. Los que dependemos de un salario para subsistir y además deben responder ante la familia, estos entre los que yo me incluyo, solo podemos soñar, al menos de momento, que ya se encargarán de quitarnos los sueños en cuanto la ciencia avance.

Y puestos a hablar ya hablaremos del aborto.  Vaya por delante que la actual legislación no pone una pistola en el pecho de ninguna mujer para obligarla a abortar y que no creo que ninguna mujer ya sea adulta o adolescente frivolice con ese tema. En cambio el querer reducir al máximo los supuestos en los que se pueda abortar si coarta la libertad de aquellas mujeres que como he dicho antes no quieren o no pueden traer una nueva vida al mundo, porque de hacerlo esta nueva vida tendría todos los números para tener una desgraciada existencia.

Hasta la próxima.....

jueves, 18 de septiembre de 2014

PUNTO Y SEGUIDO

Hola a tod@s:

Las entradas sobre mi llegan a su fin o al menos no dan de momento más de si. Poco a poco hemos llegado hasta la actualidad.

Gemma pasó conmigo dos semanas de vacaciones interrumpidas únicamente por un viaje relámpago a Madrid para acompañar a su padre a una visita ya programada de antemano y yo hice después, también un viaje rápido para celebrar su cumpleaños.

No puedo saber que es lo que el destino nos depara a ambos como pareja o cada uno de nosotros por separado.  Cincuenta y ocho años me han enseñado que hacer planes de futuro a medio y/o largo plazo es un ejercicio de mucho riesgo pues lo más probable es que no lleguen a realizarse tal y como fueron diseñados. De hecho a veces ni siquiera los planes a realizar de inmediato son o se ejecutan tal y como los habías previsto.

Con esto quiero decir que en ocasiones es mucho mejor vivir el presente y dejar que las cosas vayan sucediendo por si solas sin especular demasiado y sin poner grandes ilusiones.

Obviamente, esto último es muy difícil de evitar. ¿Qué me gustaría que ocurriese? Pues me gustaría poder contar con Gemma, una persona que se asemeja bastante a mi, para pasar el resto de mi vida, vida que por otro lado, desde que tuve ese infarto del que no me enteré, parece que está más pendiente de un hilo que antes.  No es cierto. Pero si es cierto que tal vez he tomado conciencia o más conciencia de la fragilidad de la vida.  Me gustaría envejecer con Gemma, pero para que eso se dé debe morir una persona, su padre, con la que ella se siente muy unida aunque a veces se le haga muy cuesta arriba vivir con él.  También están sus hijos con los que hay una relación muy peculiar. A veces tengo la sensación de que hay un desapego total entre ellos y Gemma, pero eso es solo fachada o al menos así me parece a mi.  Creo que su vínculo es más fuerte de lo que aparentan y de lo que ella manifiesta y llegado el momento me parece que tendrán mucho a decir y a influenciar.

Está también su ex-marido por el que no tiene ninguna simpatía pero que sigue presente en nuestras conversaciones, supongo que de la misma forma que siguen presentes mis ex.

Y aunque pueda pensar que no es así, mi hija, mis nietos también pesan en las balanzas.

Por eso es muy difícil asegurar que o imaginar que acabaremos siendo dos viejecitos enamorados que apuraran juntos sus últimos años. Pero, en cualquier caso lo que sí puedo afirmar con rotundidad es que Gemma me ha devuelto las ganas de seguir viviendo aún y a pesar de la distancia y de las dificultades.  Hoy puedo ir por la calle y mirar sin envidia al resto de la humanidad pensando que tienen con quien compartir su vida. Yo aunque a seiscientos y pico de kilómetros, tengo también a alguien. alguien a quien despierto a diario con un buenos días cariño y que se despide de mi o yo de ella con un beso y un te quiero cada noche y eso creerme lectores anónimos e invisibles es muy importante, al menos lo es para mi.

Esta pues, es como he dicho mi ultima entrada sobre mi autobiografía aunque no será la última de este blog en el que seguiré escribiendo sobre lo humano y lo divino y creo que aún tendré muchas cosas que explicar, exponer, comentar e incluso criticar.

Vivimos en un mundo cambiante, donde desgraciadamente las injusticias y los abusos de todo tipo están al orden del día.  Hay mucho sobre lo que hablar y mucho sobre lo que opinar aunque solo sea en un blog que no lean más que unos pocos o al menos eso creo.

Ahh y por si alguien quiere contactar conmigo aunque supongo que podría hacerlo dejando un comentario, dejo mi correo segarell56@hotmail.com prometo contestar aunque sé que esto es solo un brindis al Sol.

Que los hados del destino os bendigan y os den larga vida.  Gracias por vuestra paciencia.

Continuaré.........

miércoles, 17 de septiembre de 2014

LA BODA

Hola a tod@s:

Poco a poco fueron pasando los días.  El padre de Gemma se restableció lo suficiente como para que le dieran el alta y regresara a casa aunque ella parecía tener muy claro que no iba a llegar a la boda de su nieto.

Yo por el contrario, la animaba y le decía que si que aguantaría no solo hasta esa fecha sino más allá incluso. No me equivocaba.

Gemma vino a Barcelona para el puente del primero de mayo. Fueron pocos días pero muy intensos. De todo lo que hicimos y vimos, algo quedó en su cabeza como grabado a fuego. La visión de la cala de Santa Cristina en la Costa Brava. Hasta tal punto la impresionó que ha decidido que será allí donde llegado el momento tendrá lugar nuestro enlace, vestidos de blanco, sobre la arena de la playa para rubricarlo bañándonos.

Los preparativos iban avanzando como corresponde a toda ceremonia de este tipo y yo aún tuve ocasión de volver una vez más a Madrid antes del acontecimiento. Sería para las fiestas de San Isidro.

Mientras un día Gemma me sorprendió diciéndome que su hijo, el novio, le había preguntado por mí.  Es de suponer que informado por sus hermanos quería saber algo más. Quien era, cuales eran las intenciones de ambos, etc.  Y según me dijo Gemma, y yo le daré credibilidad, incluso llegó a ofrecer la posibilidad de que asistiera a la boda, algo a lo que ambos nos negamos ya que mi presencia en esa ceremonia solo podía ser motivo de tensiones y obviamente el protagonismo debía ser de los novios.

Como decía yo fui a Madrid de nuevo justo el día en que los padres de la novia y los novios decidieron que debían hablar de los pormenores de la boda estando invitado el cura que los había de casar. Solo os diré que nada de lo que teníamos previsto se llegó a dar. El encuentro tenía que ser después de comer, lo que nos dejaba el resto de la tarde noche libres.  El encuentro se dio finalmente a la hora de cenar, yo solo pude ver con ella el partido que disputaban Barcelona y Atlético de Madrid y luego esperar a que acabara aquella reunión que ella esperaba fuera rápida aunque yo presentía y no me equivoqué que se prolongaría bastante.

Hasta las doce de la noche estuve esperando cuando recibí la llamada de Gemma que queriéndome dar una sorpresa había ido hasta el hotel donde estaba sin saber que yo la esperaba en el portal de su casa.  Resultado? perdimos un tiempo precioso pero así son las cosas y nunca salen como uno quiere o espera.

La semana siguiente a esto, era la boda y yo me desplacé para recogerla en Madrid y continuar viaje hasta Granada.  Una vez más se hizo bueno aquello de que el hombre propone y Dios dispone ya que si yo estaba en el convencimiento de que una vez en Madrid sobre las dos de la tarde no nos demoraríamos más de dos horas en seguir el viaje, lo cierto es que salimos hacia Granada a las siete de la tarde y llegábamos allí a las once de la noche.  Habíamos reservado habitación en un hotel relativamente cercano del que se hospedaban los invitados a la boda pero lo suficientemente apartado para evitar encuentros no deseados.

Al día siguiente muy temprano yo llevé a Gemma hasta ese hotel desde donde saldría para la peluquería y después para la iglesia y yo me encontraría horas más tarde con un amigo perito de la compañía en la que trabajo y que tiene un pequeño cortijo en Motril.  Enterado de que yo iba a pasar el día solo, se avino a acompañarme y comer juntos.

Ya con él nos acercamos primero hasta el Palacio de los Córdoba donde se iba a celebrar el banquete a dejar unas madalenas especialmente decoradas para el enlace y luego hasta la iglesia y así, desde un punto cercano a ella, la pude ver en todo su esplendor.  Pese a estar a apenas cinco metros de ella,  ni siquiera me llegó a ver y obviamente para el resto de los asistentes que estaban afuera esperando la llegada de la novia yo era un desconocido.

Sobre las doce de la noche regresaba a nuestro hotel.  La boda había acabado y salvo un par de salidas de tono, que al menos ella me explicase, de su ex, todo fue de maravilla como debe ser. Al día siguiente por la mañana, regreso a Madrid para llegar lo más rápido posible con su padre, y yo a seguir de nuevo viaje hasta Barcelona.

Muchos kilómetros es cierto, pero yo se lo había prometido y soy hombre de palabra.

Tras este viaje, todas las veces que nos hemos visto han sido viajes de ella porque resultan más económicos y además podemos gozar de mayor intimidad que en la habitación de un hotel.

continuare..........

martes, 16 de septiembre de 2014

SEMANA SANTA

Hola a tod@s:

Y llegó la semana santa y con ella el viaje anunciado. Gemma me aconsejó un hotel relativamente cercano, la verdad es que estaba un poco retirado de su casa y, hacia Madrid me dirigí.

Con las tecnologías actuales no fue difícil encontrar su casa y cuando me encontré con ella, sentí algo especial.  No eran mariposas en la barriga pero si algo que me atraía hacia ella. Tras las consabidas preguntas sobre el viaje y sobre mi cansancio, me confirmó algo que ya sabía de días anteriores. su padre estaba ingresado en el hospital.  Su salud se había deteriorado y temía por él.

Así pues esas vacaciones se vieron condicionadas por las continúas visitas al hospital para dar de comer o cenar a su padre y pasar ratos en compañía de él. Nada de pensar en que pudiera compartir mucho más tiempo que esas horas ya que como he dicho el hotel distaba unos cuantos kilómetros de su casa y ella tenía que estar disponible para acudir de inmediato al hospital si la salud de su padre empeoraba.

Lo cierto es que no me importó.  Yo había ido a Madrid para pasar esos días sin agobios y porque me sentía bien a su lado y quería estar con ella allí. El destino quería que empezáramos de una forma un tanto difícil, como si nos quisiera poner a prueba.

A pesar de todo, no obstante,  pudimos compartir almuerzos, cenas, copas, ver rincones de Madrid desconocidos para mi, y pude conocer a algunas de sus amig@s y también pudimos hablar, avanzar más en conocernos el uno al otro, conocer de nuestros respectivos pasados y planear, en la medida de lo posible, nuestro inmediato futuro.

El sábado santo, quedará en nuestras memorias por un hecho súbito. Cuando fuimos a ver a su padre y mientras yo me quedaba en el exterior con el coche ya que el aparcamiento era bastante complicado me entró un whatsapp de ella, me pedía que fuera corriendo, porque su padre se moría. Una vez más el destino hacía de las suyas, yo había encontrado un lugar para aparcar y salí sin perder tiempo a buscar la habitación de su padre.  Cuando llegué Gemma estaba deshecha en lágrimas mientras la habitación era un ir y venir de médicos y enfermeras.

De lo que fue aconteciendo, no explicaré y dejaré que quede en la privacidad de ella y de su padre. Solo diré que después de unas horas que se hicieron eternas, su padre quedó estabilizado. Esa noche salimos a cenar, hablamos, y después fuimos a un local en el que se dan actuaciones en directo. Allí nos desfondamos, sacamos toda la tensión acumulada de las últimas horas con la música, cantando y bebiendo. sobre las tres de la madrugada dejábamos el local y tras pasar por su casa para poder sacar a pasear a su perro, un labrador color chocolate que tiene de bueno tanto como su gran envergadura, quiso acompañarme al hotel donde, descansamos? muy poco porque a las siete y media de la mañana ya estábamos levantados preparándonos para ir a ver a su padre.

Esa noche antes de salir de aquel local, Gemma me pidió tres cosas o si se quiere me puso tres condiciones, Tres peticiones, tres condiciones que yo acepté y me comprometí a cumplir. La primera que siempre fuera sincero con ella.  La segunda que me cuidase, que cuidara mi salud y la tercera, que no la comparase con nadie.

Esta última es quizá la más curiosa y la que resultó ser más difícil. Huir de comparaciones con las otras mujeres de mi vida parecía una cuestión complicada, pero lo cierto es que hoy casi medio año después de que me lo pidiera, no he entrado en comparaciones porque no creo que sea necesario.

Gemma es Gemma y como tal es única y punto. Además cada persona en si misma es singular y no caben comparaciones entre ellas.

Era ya domingo y al día siguiente tenía que regresar a Barcelona.  En el aire el convencimiento de que su padre no aguantaría mucho tiempo más.  En mi interior sentimientos encontrados. Si su padre fallecía ¿sería una cuestión de tiempo que viniese conmigo a Sant Andreu? pero lo que yo quería era que aquel hombre viviese, que aguantara más allá de la próxima boda de su nieto y que Gemma no se sumiera en la tristeza.

Y llegó el lunes y con ello la despedida.  Se hizo duro dejarla en su lugar de trabajo, en Madrid el lunes es laborable, y yo emprender el regreso.

Antes de marchar hubo un nuevo compromiso. Yo la acompañaría a Granada a la boda de su hijo y estaría con ella en aquellos momentos en que pudiera hacerlo para evitar al máximo un encuentro con su ex-marido más allá del que por lógica se tendría que dar en la iglesia y en el convite.

Al marchar sabía que se había creado un nuevo vínculo.  Yo que renegaba de querer entrar en una nueva relación, había caído de bruces en ella, pero con que gusto lo había hecho.

Continuare........





lunes, 15 de septiembre de 2014

EL PRIMER ENCUENTRO

Hola a tod@s:

Con estos miedos vivía los días previos a mi cumpleaños. Gemma, mi hija, iba a estar fuera ese fin de semana, pero pensaba en regresar a tiempo el domingo día de mi cumpleaños para celebrarlo conmigo y me tuve que esforzar en dar mil excusas para que no corrieran en venir, pues no quería explicar a nadie que Gemma T. iba a venir.

Así las cosas el día antes, hablamos y pactamos ambos que seríamos totalmente sinceros el uno con el otro y que no fingiríamos lo que no sintiéramos solo por no decepcionar al otro. Era mejor una decepción en la primera ocasión que disimulos que no llevan a ningún sitio.

Ella, y yo también, habíamos cruzado fotografías por lo que teníamos una idea de como éramos físicamente, más que nada para reconocernos en la estación. Yo por mi parte reservé mesa en un restaurante en la Villa Olimpica de Barcelona desde el que se podía divisar el mar, sabedor de que a ella le gustaba tanto el mar.

También tuve el detalle de comprarle unos bombones y unas barritas de chocolate con naranja que iban a ser para su hija a quien al parecer le gustan mucho.

El domingo  de Marzo amaneció gris y lluvioso. No empezaba bien la cosa. No obstante, acudí puntual a recibirla a la estación. Ante mi apareció una mujer enfundada en un jersey de lana largo y unos leggins ajustados que dejaban ver una silueta perfecta. Llevaba un collar largo, y sobre su pelo a forma de diadema unas gafas y sobre su brazo una gabardina. Era como la había visto en las fotografías salvo que esas fotos estaban tomadas unos años antes, pero a pesar de que tenía casi la misma edad que yo, se veía que había sido una mujer de gran belleza y aún conservaba gran parte de esa belleza. Por lo demás resultó ser lo que esperaba una mujer culta y educada que desprendía, no obstante ese halo o esa impronta de las personas adineradas. Tal vez no tuviera riquezas pero tenía el porte y el saber estar de esa clase de personas.

Tras tomar un café, nos dirigimos a ver la Sagrada Familia sin que pudiéramos acceder porque a pesar de la lluvia había una cola para entrar considerable y no estábamos dispuestos a permanecer haciendo colas, al menos ese día no.

De allí nos trasladamos al Museo Nacional de Arte de Cataluña y lo estuvimos visitando comentando las piezas que veíamos y hablando de cosas nuestras hasta que se sintió indispuesta. El cambio de presión, según ella, la había afectado y allí me tienes a mi, sin saber si tomarla de la cintura o de las manos si salir corriendo a pedir ayuda médica o como ella me pidió ir a buscar una cocacola para ver si el azúcar la reanimaba.  Poco a poco se fue recuperando y de allí nos trasladamos al restaurante. Para mí todo olía a fracaso. Su indisposición, la lluvia que no dejaba de caer, ahora el restaurante que si bien era bueno, ella no lo iba a disfrutar pues no estaba con el estómago para muchas fiestas y por último para acabarlo de redondear Ana, a quien por otro lado debo agradecer que lo recordase, llamando para felicitarme.  Para responderla, me ausenté momentáneamente del local y sin dar muchas explicaciones terminé como pude la conversación y, por fin algo que salía a mi gusto, un vendedor de rosas pasaba por allí y le compré una rosa que al volver a la mesa le entregué.

En la sobremesa, ella me habló de lo difícil que podía resultar una relación a distancia, de como dudaba de que yo pudiera soportarla y también de cuales habían sido nuestras sensaciones respecto al otro y que habían resultado ser en ambos caso muy satisfactorias.

Tras pagar la cuenta, ella tomo la nota y sin mirarla, en el reverso escribió: Con cariño en el primer día de...... Gemma

Del restaurante y no pudiendo hacer otra cosa, a mi casa a esperar que se hiciera la hora de llevarla al aeropuerto ya que volvía en avión. Y una vez en casa, la verdad es que ganas no me faltaban de besarla e incluso más, tanto me sentía atraído, pero considerándome un caballero, no me parecía para nada correcto tomar iniciativas de este tipo, así que seguimos conversando y conversando.

Salimos de casa con tiempo de sobras para que no tuviera que sufrir agobios para el embarque y como sobraba el tiempo, quiso que tomáramos algo en una de las cafeterías del aeropuerto hasta que se hizo la hora de embarcar. Al despedirnos ella tuvo el valor de hacer lo que yo no había hecho y me besó en los labios un primer beso corto que dio paso a otros más largos y allí me quedé yo viéndola avanzar en la cola para pasar el arco detector de metales, cuando de repente al enseñar la tarjeta de embarque el empleado no la admitió y ví como volvía hacia mi. Aún con todo el tiempo del mundo, lo que llevaba era el billete electrónico y había olvidado sacar la tarjeta de embarque. Perdió su vuelo aunque consiguió otro que la devolvería a casa bastante más tarde eso sí y yo me volví a casa soñando ya con las vacaciones de Semana santa.

Continuaré................

domingo, 14 de septiembre de 2014

UNA GRAN SORPRESA

Hola a tod@s:

Desde aquel momento, los whatsapp fueron creciendo en frecuencia. Supe que era una mujer un año más joven que yo, que vivía en Madrid que estaba separada, que tenía tres hijos y que el mayor se iba a casar en el Siguiente mes de Mayo.

También tuve conocimiento de que vivía con su padre de ochenta y ocho años de edad que se encontraba muy delicado de salud y  me dejó entrever que su vida de casada había sido extremadamente dura. Por educación no quise abundar más en ello, pero de entre todas las cosas sí hubo algo que hizo que se encendiesen mis alertas. En uno de sus mensajes me comentó que en el plazo de una o dos semanas, no recuerdo bien, debía asistir al acto de pedida de mano de su hijo.

Esto me hizo pensar, junto a sus formas de expresarse, que me encontraba ante una señora de clase más que acomodada, que presumiblemente no solo sería diferente en cuanto a preferencias en el fútbol, sino que seguramente lo sería también en sus preferencias políticas y muchas otras cosas más lo que la situaba muy lejos de mí. No obstante, como para jugar al juego de Preguntados no requería nada más que las ganas de jugar y yo seguiría jugando nuestras partidas sin más.

Pero como he dicho en otras ocasiones, el destino es caprichoso e hizo que después de los mensajes viniera el escuchar su voz. El día en que la escuche, era un día laborable en el que yo regresaba de comer, al trabajo. No puedo decir que escuchase una voz dulce. Era una voz muy personal eso si, con un marcado acento madrileño al que pronto me acostumbré, pero lo que más me llamó la atención fue, que era un torbellino que no paraba de hablar. Parecía que en aquella conversación tuviera que explicármelo todo. Ese día llegué tarde a trabajar, pero en el fondo me quedó una sensación extraña. Yo que me había propuesto no volver a establecer vínculos, a tener a nadie, encontraba interesante a aquella mujer de distinta clase social, de creencias religiosas, y políticamente distinta a mi.

Una de las primeras cosas que quise dejar claro desde un principio, fue lo de la clase social. No quería entrar en un juego en el que yo tendría que aparentar lo que no era. Tampoco quería engañar a nadie y así de buena entrada le expliqué que yo aún hablaba con Ana e incluso nos veíamos, si bien no íbamos a volver. También le expliqué que tenía una amiga en Argentina, la otra Ana P. 

Ella por otra parte, me fue desvelando las vicisitudes vividas con su ex marido y como estas cosas no entienden de clases sociales. Supe que pese a haber vivido de forma opulenta, ahora dependía de la jubilación de su padre y del sueldo que ganaba trabajando de dependienta en una tienda de cupcakes.

Nuestras conversaciones se prolongaban a diario hasta la una y hasta las dos de la madrugada y ocasionalmente hasta incluso más tarde. Poco a poco, y ya entrados en el mes de Marzo de este año, fuimos sincerándonos uno con el otro y pensé en pasar la semana santa en Madrid, intentando olvidar otras semanas santas vividas en Cádiz una de las ciudades de Andalucía donde más se vive este fenómeno.

No obstante, pocos días antes de que llegase mi cumpleaños, Gemma T. me sorprendió mostrándome por whatsapp dos billetes electrónicos de tren. Ella había decidido y tomado la iniciativa de venir a conocerme en persona, el día de mi cumpleaños. Sería una visita fugaz de un solo día, pero debo decir que me sorprendió tan gratamente que me quedé con la ilusión propia de un niño antes de reyes pero también con cierta dosis de miedo. ¿Que le pareceré yo a ella, seré lo que espera encontrar? Y ¿Qué me parecerá ella a mí? Si los dos estamos de acuerdo en seguir adelante esta amistad, relación o lo que sea, bien. Si por el contrario los dos estamos de acuerdo en que no merece la pena seguir pues también bien. Pero ¿Qué pasará si es solo uno de los dos el que está conforme? Vaya chasco para el otro.

Continuaré............