martes, 30 de diciembre de 2014

ADIOS 2.014

Tres cosas hay en la vida: salud, dinero y amor........

Hola a tod@s:

Se acaba un año y es tiempo de hacer balance.  Como reza la letra de la canción, estos podrían ser los pilares básicos de nuestra vida.

Empecé el año sabiendo que había sufrido un infarto, No lo sentí. Fue un infarto silente, así lo llaman. No me pueden decir cuando lo sufrí y en el fondo, mejor así.  Así a nadie ni a nada puedo cargar la responsabilidad. Lo cierto es que mientras recibía esa noticia, era, a la vez "torturado" por odontólogos y periodoncistas que en aras de salvarme de males mayores, me dejaron casi sin dentadura y me hicieron aumentar mi deuda con la empresa.  Ya no solo pago el renting del coche sino que les debo los esqueléticos que luzco como si de mi dentadura original se tratase.

El comienzo de la primavera, trajo consigo de nuevo el amor a mi vida.  Conocí a Gemma, así con dos emes como si fuera catalana cuando en realidad es madrileña o sevillana como a ella le gusta decir. De ella solo puedo contar cosas buenas.  No sé, tal vez sea que estoy enamorado, pero lo cierto es que con su aparición regresaron las ganas de vivir y a su vez el deseo de compartir con ella los días que me resten de vida, que espero que a pesar de mi corazón, sean aun bastantes.

El dinero no ha llamado a mi puerta y creo que no lo hará nunca. Fluye cada mes en forma de sueldo, como compensación a un trabajo realizado en unas oficinas ubicadas en un lugar aislado del bullicio de la ciudad tal y como era antes. No estoy ni mejor ni peor. Hace tiempo que ya perdí las esperanzas de mayores responsabilidades y no por mi edad, hay quien con mi edad ha visto recompensada su dedicación y trabajo de forma merecida, sino porque creo que fui tan malo o tan bueno que los del siguiente peldaño decidieron mantenerme lejos a perpetuidad.  Yo me conformo con lo que tengo y me siento agradecido, sobretodo cuando veo tanta y tanta gente sumida en el desempleo.

Tampoco en el ámbito de las amistades he mejorado. Se han ido cayendo algunas y han llegado otras. De las que se han ido desvaneciendo, guardo buen recuerdo pero la distancia pesa y en el fondo han sido como nudos que me unían y me recordaban mi anterior relación que se han ido deshaciendo y, por lo tanto, desvinculándome  de lo anterior.

También esa relación que no terminó ella sino que se fue muriendo poco a poco, aunque ella fuera la que pusiera el punto y fin, un punto y fin light, porque según decía, debíamos seguir siendo amigos, ha ido siguiendo su natural desvanecimiento, como un cadáver que se pudre lentamente.

Otras amistades son como el río Guadiana que aparece y desaparece. Son amistades retomadas por el interés de quien quiere saber, por el interés de quien quiere sembrar el odio, sin saber que ya he amado y he odiado todo lo que debía y que ya no queda sino el recuerdo de un tiempo pasado, unas experiencias vividas sin más.

Las nuevas amistades, son como el aire fresco. Tienen todo por ofrecer y el tiempo dirá si realmente valen lo que se espera de ellas. Y a la inversa, es de suponer, que también desde el otro lado se ven las cosas de forma parecida.

El año también se va habiéndose llevado a personas que en su día me fueron muy próximas y también, como citaba antes, no guardo ni rencores ni pasiones por ellas. Fueron buenas personas e hicieron, quiero pensar que fue así, lo que creyeron era mejor para todos. Así que a todos ellos mi aséptico recuerdo, sin rencores, sin reproches y con tristeza por su partida.

En el terreno familiar, el año se va dejándome la evidencia de que me hago mayor. Y lo veo mirando a mis nietos, mirando a mi otra Gemma o a David. Gusta ver como crecen como evolucionan como aun siguiendo siendo niños, lo son un poco menos, casi de forma imperceptible, y como sus padres, mis hijos, van clavando más y más sus pies en  el suelo, signo inequívoco de la madurez, aunque algunos parezca que nunca lo hayan hecho o acaso lo hayan hecho sin demasiada convicción.

Más o menos así ha sido el año, salvo en lo sentimental, ni mejor ni peor que los anteriores.  He vivido, he querido, he luchado y sigo vivo. Eso es lo importante.  Hoy soy un poco más viejo, quizá a la vez, un poco más niño y sino más sabio, si más experimentado.

No sería yo mismo, ni me sentiría en paz conmigo si acabara sin pedir perdón a aquellos que haya podido ofender, a los que haya fallado de una u otra forma, a los que haya decepcionado. Si la vida me sigue dando oportunidades, intentaré mejorar y corregir mis defectos.

Pero no solo pido perdón. También quiero dar las gracias a aquellos que me han tendido una mano, o los que como tu, Gemma, me has abierto tu corazón y me lo has entregado de forma desinteresada.

Y también a vosotr@s lectores anónimos quizá inexistentes pero a los que dedico mis sentimientos y mi forma de ver la vida.

A todos vosotros que Dios como lo entendáis, os bendiga y larga vida.


lunes, 29 de septiembre de 2014

Un nuevo capítulo

Hola a tod@s:

Aún no se había presentado por parte del gobierno los recursos al Tribunal Constitucional sobre la Ley de Consultas aprobada por el Parmanent de Cataluña, que ya clamaban los independentistas contra esa decisión.

Y habrá que ver las portadas y editoriales de algunos medios mañana.  ¿Pero qué esperaban? ¿Qué el gobierno de España se cruzara de brazos y dejara hacer? Lo que hasta ahora han hecho unos y otros hasta ahora estaba más que escrito y cada uno se ha ido ciñendo a su guión.

Lo que acontecerá de ahora en adelante, está escrito a medias. Me explico. Esquerra Republicana, y aquellos partidos de su cuerda como el CUP o los comunistas que siempre parece que esten meando fuera del tiesto,  pasando por alto sus quejas y exabruptos contra el gobierno de Madrid, llamarán a la ciudadanía a la desobediencia civil y seguirán queriendo imponer a toda costa su consulta, su pregunta y su independencia.

No lo tengo tan claro en el caso de Convergencia, porque su actitud es más obscura, es la del si pero no y pueden resultar impredecibles.

Lo que si es cierto es que con sus actitudes han creado el caldo de cultivo para que una parte de la sociedad catalana con poco cerebro y ganas de gresca, vea como única salida el tomarse la justicia por su mano y eso sí que puede y debe preocuparnos a todos.

Queda por ver también que actitud seguirá teniendo el Sr. Rajoy frente a los embates de la marea independentista.

Por cierto, ayer vi la entrevista de de la sexta de Ana Pasdtor a Artur Más y hoy he visto la entrevista o un retazo de ella que le hizo Jordi Ebolé a este mismo señor y ha venido a confirmar lo que ya expresaba ayer en mi entrada.  Cataluña independiente no será mejor que la Cataluña que ahora conocemos.

Se seguirán pagando los medicamentos, no se acortará la edad de jubilación, no se volverá a los 45 días por año trabajado en caso de despido, etc. y no lo invento yo, lo dijo el Sr. Más al igual que afirmó ayer que no podía garantizar que con la independencia se viviera mejor para matizar después ni peor.

Vayan pues tomando nota, piensen y concluyan si vale la pena este viaje.

Continuaré...........


domingo, 28 de septiembre de 2014

13 o 9 que más da.......

Hola a tod@s?

Ayer el President de la Generalitat de Cataluña, firmó el decreto por el cual se establece o se pretende establecer que el próximo día 9 de Noviembre se celebre una consulta en Cataluña como paso previo al proceso que debe culminar con la declaración de independencia.

Un proceso este, ideado y orquestado para obtener un resultado que ya está cantado de antemano, es decir, no hace falta hacer la consulta porque ya se sabe el resultado.

Y el resultado será el que ellos esperan y lo será porque habrá muchos votantes, entre los que yo me encuentro que, o bien no quieren la independencia como yo, o que simplemente desean que las cosas si se han de hacer se hagan bien y que ese día no irán a votar, yo tampoco porque nos parece una burla y una tomadura de pelo amén de una grave irresponsabilidad.

De entrada me parece que el incluir a los mayores de dieciséis años en la consulta es en sí un fraude. Porque que yo sepa, la mayoría de edad está cifrada en los dieciocho o sea que o cambiamos la edad legal para la mayoría de edad y de esa forma los jóvenes entre dieciséis y diecisiete años pueden votar, pero también ingresar en las cárceles, obtener el carné de conducir, casarse sin consentimiento paterno o abortar si es el caso, o no les dejamos votar. Aquí no debe valer para lo que me interesa si y para otras cosas no.

Pero he de seguir diciendo que para bien o para mal, la autonomía de Cataluña al igual que la del resto de España está sujeta a la Constitución Española.  Así se pactó y así se aceptó cuando se luchó y negoció por ella. Por lo tanto, no se deben cambiar las reglas del juego, sin el consenso, sin la negociación y sin la aprobación de todas las partes implicadas. No me vale que cuando el juego me va mal o me canso de jugar, voy e invento unas nuevas reglas y si los demás no se avienen a lo que yo digo, dejo de jugar y rompo la baraja.

Pero aún hay más. Seré muy gráfico. Voy a proponer un trato al gobierno de Cataluña. Si me ponen por escrito, firmado ante notario y responden con el patrimonio de la Generalitat y/o el suyo propio que con la independencia, yo voy a ser más rico, véase que yo y conmigo cada unos de los asalariados que componemos esta autonomía, cobraremos un 25% o más de sueldo sin que luego nos lo quiten por otro lado, los pensionistas verán establecida su pensión mínima pongamos en 1.500,00€ o el equivalente en la moneda que ellos quieran crear, Que el salario mínimo será sensiblemente superior al de España y que la sanidad, la educación, la vivienda y las infraestructuras serán mejores que las que tenemos ahora, tendrán mi voto.  Si mi situación va a ser la misma que ahora, señores diré lo del chiste: Virgencita que me quede como estoy y si mi situación va a empeorar, esta claro, métanse la independencia, sus sentimientos patrios y todo lo demás por allí donde les quepa y déjenme tranquilo que bastante tengo con procurar llegar a fin de mes.

No hace falta que me responda ni la Generalitat ni ninguno de los convencidos de que estar separados de España es la panacea o el paraíso en la tierra. No pueden garantizar nada porque no saben o callan lo que sería Cataluña solo veinticuatro horas después de su tan ansiada proclamación de independencia.

Parece que se olvida que Cataluña sin España no sería actualmente nada. Que la riqueza de Cataluña fue a costa de decenas de miles de inmigrantes desplazados de todos los rincones de España, que vinieron aquí a trabajar por salarios de mierda que los empresarios catalanes pagaban y que los obreros de aquí no aceptaban. De ahí nació esa palabra despectiva: Xarnego refiriéndose a aquellos no catalanes que aceptaban los puestos de trabajo que ellos no querían aceptar. No hay que olvidar que esa masa obrera escapaba de una situación de miseria forzada por señoritos terratenientes que concebían y aún hoy conciben España como su coto privado de caza. Cataluña sin España no sería como no sería España sin Cataluña.

Lo triste de todo esto es que, hoy son los hijos y nietos de esos inmigrantes quienes parecen ser los más nacionalistas del mundo y son a estos los que los catalanes de siempre consiguen atraer a sus filas con cantos de sirena. Y son estos los que se quejan de los nuevos inmigrantes, marroquíes, sudamericanos, paquistaníes, etc. Por cierto, los inmigrantes que acrediten residir desde hace más de tres años aquí también tienen derecho a voto así que a partir de ahora habrá que eliminar esas palabras como moro, panchitos, chipis, pakis, etc, con las que se denominan "amigablemente" a estos colectivos

¿Que Cataluña ha sido o es maltratada por el gobierno de Madrid económicamente hablando? Porque no nos engañemos aquí lo que prima es "la pela" el euro. La cultura, el idioma y la historia, les importa un carajo a estos burgueses que en sus casas hablan en castellano porque es más fino pero que luego en los actos sociales se llenan la boca de idioma y cultura catalana y  sino puedo dar testimonio de unas cuantas familias de prohombres de la política catalana que tienen como idioma cotidiano y en privado el castellano. Pero insisto ¿ha sido maltratada? A que llamamos maltratar? A que se destine la mayor parte de lo que aporta la autonomía a las arcas del estado para que este lo reparta entre regiones con menor cantidad de ingresos? Eso no es maltratar eso es ser solidario. Solidario con regiones en las que viven o tal vez debería decir que malviven en ocasiones muchos seres humanos, Regiones que no tienen el privilegio que tiene Cataluña de contar con una situación geoestratégica inmejorable, o una bonanza climática que permite que las condiciones para el trabajo sean óptimas.

Maltratar económicamente, es lo que ha hecho el Sr. Millet, el Sr. Pujol y otros tantos ilustres apellidos catalanes que lejos de poner a trabajar su dinero aquí, en la tierra que tanto aman y de la que se llenan la boca hablando, cantando o compitiendo, prefieren tenerlos en paraísos fiscales.

Maltratar económicamente es destinar 13 o 9 millones de euros en una consulta popular, sumados a tantos y tantos millones gastados en campañas institucionales de esas de mirarse el ombligo para decirse que buenos y guapos somos, mientras se han ido restringiendo el sueldo a los funcionarios, recortando en sanidad, pagando tarde y mal a proveedores, suspendiendo obras de infraestructura o anulando proyectos vitales. Eso es maltratar, pero claro si lo hacen unos señores que hablan en catalán, es otra cosa y si además nos dicen que la culpa es de Madrid o de los andaluces, extremeños o murcianos por poner un ejemplo, pues con más razón.

Somos tan tontos que no sabemos ver o entender que aquí y ahora con la independencia hay unos cuantos que si sacan tajada y a los que les trae al pairo si la sociedad civil se fractura y cuales serán las consecuencias de su ciega locura.

Julio Anguita dijo una vez que tenemos lo que nos merecemos y debo reconocer que es así. Somos un atajo de bueyes que tiramos del carro sin saber si vamos bien o mal, si hacemos lo correcto o no, con mucha fuerza, es verdad, pero sin huevos para decir aquí no se da un paso más sin saber hacia donde vamos y si es correcto el camino emprendido.  Así somos y así nos va.

jueves, 25 de septiembre de 2014

De nuevo aquí

Hola a tod@s:

Dije que continuaría y aquí estoy de nuevo. Cansado, ya apurando los minutos antes de irme a la cama pero aún con ánimos para escribir cuatro líneas.

Ya no se trata de escribir más biografía, Lo que me apetece ahora, lo que me pide el cuerpo es ir plasmando pensamientos, sentimientos y opiniones sobre todo lo humano y lo divino.

Apenas han pasado cuarenta y ocho horas cuando en pleno viaje de regreso de Madrid, mientras iba conduciendo, Gemma T me preguntaba por el manos libres si me había enterado de la dimisión del Ministro de Justicia Gallardón.

No, no lo sabía pero tampoco me costó entender el porque. Nunca he compartido ideología con este caballero ni creo que lo haga.  Sus planteamientos y su visión sobre las cosas dista años luz de la mía. Digamos que vivimos en galaxias diferentes, pero he de reconocer que ha hecho lo que poquísimos políticos han hecho hasta ahora.  Ser coherente.

Coherente u honesto consigo mismo y con todos aquellos que pusieron en él sus esperanzas de que en este país se diera un paso atrás en cuanto a las libertades.

Gallardón pasará para mí a la historia como el ministro que acabó con la justicia para todos y elevó con su política de tasas, el listón para dejar la justicia accesible solo para unos pocos, para los de siempre.

Y hubiera pasado también como el ministro que encorsetó las libertades de la mujer en cuanto a poder decidir si quieren o si pueden, que a veces es más una cuestión de poder más que de querer, ser madres.

Pero hete aquí que alguien le ha comido la oreja al Presidente y este ni corto ni perezoso ha decidido aparcar el proyecto de Ley del aborto y Gallardón ha hecho lo propio. Abandonar su cargo, su escaño y su lugar en la dirección del partido.  Una rabieta dirán algunos, pero no. Gallardón ha hecho lo que nos gustaría hacer a muchos cuando consideramos que nuestro o nuestros jefes hacen una cacicada: mandar al carajo a todos y a todo y seguir su camino. Debe ser una gozada, pero como la mayoría de los placeres de este mundo, es algo reservado a los pudientes. Los que dependemos de un salario para subsistir y además deben responder ante la familia, estos entre los que yo me incluyo, solo podemos soñar, al menos de momento, que ya se encargarán de quitarnos los sueños en cuanto la ciencia avance.

Y puestos a hablar ya hablaremos del aborto.  Vaya por delante que la actual legislación no pone una pistola en el pecho de ninguna mujer para obligarla a abortar y que no creo que ninguna mujer ya sea adulta o adolescente frivolice con ese tema. En cambio el querer reducir al máximo los supuestos en los que se pueda abortar si coarta la libertad de aquellas mujeres que como he dicho antes no quieren o no pueden traer una nueva vida al mundo, porque de hacerlo esta nueva vida tendría todos los números para tener una desgraciada existencia.

Hasta la próxima.....

jueves, 18 de septiembre de 2014

PUNTO Y SEGUIDO

Hola a tod@s:

Las entradas sobre mi llegan a su fin o al menos no dan de momento más de si. Poco a poco hemos llegado hasta la actualidad.

Gemma pasó conmigo dos semanas de vacaciones interrumpidas únicamente por un viaje relámpago a Madrid para acompañar a su padre a una visita ya programada de antemano y yo hice después, también un viaje rápido para celebrar su cumpleaños.

No puedo saber que es lo que el destino nos depara a ambos como pareja o cada uno de nosotros por separado.  Cincuenta y ocho años me han enseñado que hacer planes de futuro a medio y/o largo plazo es un ejercicio de mucho riesgo pues lo más probable es que no lleguen a realizarse tal y como fueron diseñados. De hecho a veces ni siquiera los planes a realizar de inmediato son o se ejecutan tal y como los habías previsto.

Con esto quiero decir que en ocasiones es mucho mejor vivir el presente y dejar que las cosas vayan sucediendo por si solas sin especular demasiado y sin poner grandes ilusiones.

Obviamente, esto último es muy difícil de evitar. ¿Qué me gustaría que ocurriese? Pues me gustaría poder contar con Gemma, una persona que se asemeja bastante a mi, para pasar el resto de mi vida, vida que por otro lado, desde que tuve ese infarto del que no me enteré, parece que está más pendiente de un hilo que antes.  No es cierto. Pero si es cierto que tal vez he tomado conciencia o más conciencia de la fragilidad de la vida.  Me gustaría envejecer con Gemma, pero para que eso se dé debe morir una persona, su padre, con la que ella se siente muy unida aunque a veces se le haga muy cuesta arriba vivir con él.  También están sus hijos con los que hay una relación muy peculiar. A veces tengo la sensación de que hay un desapego total entre ellos y Gemma, pero eso es solo fachada o al menos así me parece a mi.  Creo que su vínculo es más fuerte de lo que aparentan y de lo que ella manifiesta y llegado el momento me parece que tendrán mucho a decir y a influenciar.

Está también su ex-marido por el que no tiene ninguna simpatía pero que sigue presente en nuestras conversaciones, supongo que de la misma forma que siguen presentes mis ex.

Y aunque pueda pensar que no es así, mi hija, mis nietos también pesan en las balanzas.

Por eso es muy difícil asegurar que o imaginar que acabaremos siendo dos viejecitos enamorados que apuraran juntos sus últimos años. Pero, en cualquier caso lo que sí puedo afirmar con rotundidad es que Gemma me ha devuelto las ganas de seguir viviendo aún y a pesar de la distancia y de las dificultades.  Hoy puedo ir por la calle y mirar sin envidia al resto de la humanidad pensando que tienen con quien compartir su vida. Yo aunque a seiscientos y pico de kilómetros, tengo también a alguien. alguien a quien despierto a diario con un buenos días cariño y que se despide de mi o yo de ella con un beso y un te quiero cada noche y eso creerme lectores anónimos e invisibles es muy importante, al menos lo es para mi.

Esta pues, es como he dicho mi ultima entrada sobre mi autobiografía aunque no será la última de este blog en el que seguiré escribiendo sobre lo humano y lo divino y creo que aún tendré muchas cosas que explicar, exponer, comentar e incluso criticar.

Vivimos en un mundo cambiante, donde desgraciadamente las injusticias y los abusos de todo tipo están al orden del día.  Hay mucho sobre lo que hablar y mucho sobre lo que opinar aunque solo sea en un blog que no lean más que unos pocos o al menos eso creo.

Ahh y por si alguien quiere contactar conmigo aunque supongo que podría hacerlo dejando un comentario, dejo mi correo segarell56@hotmail.com prometo contestar aunque sé que esto es solo un brindis al Sol.

Que los hados del destino os bendigan y os den larga vida.  Gracias por vuestra paciencia.

Continuaré.........

miércoles, 17 de septiembre de 2014

LA BODA

Hola a tod@s:

Poco a poco fueron pasando los días.  El padre de Gemma se restableció lo suficiente como para que le dieran el alta y regresara a casa aunque ella parecía tener muy claro que no iba a llegar a la boda de su nieto.

Yo por el contrario, la animaba y le decía que si que aguantaría no solo hasta esa fecha sino más allá incluso. No me equivocaba.

Gemma vino a Barcelona para el puente del primero de mayo. Fueron pocos días pero muy intensos. De todo lo que hicimos y vimos, algo quedó en su cabeza como grabado a fuego. La visión de la cala de Santa Cristina en la Costa Brava. Hasta tal punto la impresionó que ha decidido que será allí donde llegado el momento tendrá lugar nuestro enlace, vestidos de blanco, sobre la arena de la playa para rubricarlo bañándonos.

Los preparativos iban avanzando como corresponde a toda ceremonia de este tipo y yo aún tuve ocasión de volver una vez más a Madrid antes del acontecimiento. Sería para las fiestas de San Isidro.

Mientras un día Gemma me sorprendió diciéndome que su hijo, el novio, le había preguntado por mí.  Es de suponer que informado por sus hermanos quería saber algo más. Quien era, cuales eran las intenciones de ambos, etc.  Y según me dijo Gemma, y yo le daré credibilidad, incluso llegó a ofrecer la posibilidad de que asistiera a la boda, algo a lo que ambos nos negamos ya que mi presencia en esa ceremonia solo podía ser motivo de tensiones y obviamente el protagonismo debía ser de los novios.

Como decía yo fui a Madrid de nuevo justo el día en que los padres de la novia y los novios decidieron que debían hablar de los pormenores de la boda estando invitado el cura que los había de casar. Solo os diré que nada de lo que teníamos previsto se llegó a dar. El encuentro tenía que ser después de comer, lo que nos dejaba el resto de la tarde noche libres.  El encuentro se dio finalmente a la hora de cenar, yo solo pude ver con ella el partido que disputaban Barcelona y Atlético de Madrid y luego esperar a que acabara aquella reunión que ella esperaba fuera rápida aunque yo presentía y no me equivoqué que se prolongaría bastante.

Hasta las doce de la noche estuve esperando cuando recibí la llamada de Gemma que queriéndome dar una sorpresa había ido hasta el hotel donde estaba sin saber que yo la esperaba en el portal de su casa.  Resultado? perdimos un tiempo precioso pero así son las cosas y nunca salen como uno quiere o espera.

La semana siguiente a esto, era la boda y yo me desplacé para recogerla en Madrid y continuar viaje hasta Granada.  Una vez más se hizo bueno aquello de que el hombre propone y Dios dispone ya que si yo estaba en el convencimiento de que una vez en Madrid sobre las dos de la tarde no nos demoraríamos más de dos horas en seguir el viaje, lo cierto es que salimos hacia Granada a las siete de la tarde y llegábamos allí a las once de la noche.  Habíamos reservado habitación en un hotel relativamente cercano del que se hospedaban los invitados a la boda pero lo suficientemente apartado para evitar encuentros no deseados.

Al día siguiente muy temprano yo llevé a Gemma hasta ese hotel desde donde saldría para la peluquería y después para la iglesia y yo me encontraría horas más tarde con un amigo perito de la compañía en la que trabajo y que tiene un pequeño cortijo en Motril.  Enterado de que yo iba a pasar el día solo, se avino a acompañarme y comer juntos.

Ya con él nos acercamos primero hasta el Palacio de los Córdoba donde se iba a celebrar el banquete a dejar unas madalenas especialmente decoradas para el enlace y luego hasta la iglesia y así, desde un punto cercano a ella, la pude ver en todo su esplendor.  Pese a estar a apenas cinco metros de ella,  ni siquiera me llegó a ver y obviamente para el resto de los asistentes que estaban afuera esperando la llegada de la novia yo era un desconocido.

Sobre las doce de la noche regresaba a nuestro hotel.  La boda había acabado y salvo un par de salidas de tono, que al menos ella me explicase, de su ex, todo fue de maravilla como debe ser. Al día siguiente por la mañana, regreso a Madrid para llegar lo más rápido posible con su padre, y yo a seguir de nuevo viaje hasta Barcelona.

Muchos kilómetros es cierto, pero yo se lo había prometido y soy hombre de palabra.

Tras este viaje, todas las veces que nos hemos visto han sido viajes de ella porque resultan más económicos y además podemos gozar de mayor intimidad que en la habitación de un hotel.

continuare..........

martes, 16 de septiembre de 2014

SEMANA SANTA

Hola a tod@s:

Y llegó la semana santa y con ella el viaje anunciado. Gemma me aconsejó un hotel relativamente cercano, la verdad es que estaba un poco retirado de su casa y, hacia Madrid me dirigí.

Con las tecnologías actuales no fue difícil encontrar su casa y cuando me encontré con ella, sentí algo especial.  No eran mariposas en la barriga pero si algo que me atraía hacia ella. Tras las consabidas preguntas sobre el viaje y sobre mi cansancio, me confirmó algo que ya sabía de días anteriores. su padre estaba ingresado en el hospital.  Su salud se había deteriorado y temía por él.

Así pues esas vacaciones se vieron condicionadas por las continúas visitas al hospital para dar de comer o cenar a su padre y pasar ratos en compañía de él. Nada de pensar en que pudiera compartir mucho más tiempo que esas horas ya que como he dicho el hotel distaba unos cuantos kilómetros de su casa y ella tenía que estar disponible para acudir de inmediato al hospital si la salud de su padre empeoraba.

Lo cierto es que no me importó.  Yo había ido a Madrid para pasar esos días sin agobios y porque me sentía bien a su lado y quería estar con ella allí. El destino quería que empezáramos de una forma un tanto difícil, como si nos quisiera poner a prueba.

A pesar de todo, no obstante,  pudimos compartir almuerzos, cenas, copas, ver rincones de Madrid desconocidos para mi, y pude conocer a algunas de sus amig@s y también pudimos hablar, avanzar más en conocernos el uno al otro, conocer de nuestros respectivos pasados y planear, en la medida de lo posible, nuestro inmediato futuro.

El sábado santo, quedará en nuestras memorias por un hecho súbito. Cuando fuimos a ver a su padre y mientras yo me quedaba en el exterior con el coche ya que el aparcamiento era bastante complicado me entró un whatsapp de ella, me pedía que fuera corriendo, porque su padre se moría. Una vez más el destino hacía de las suyas, yo había encontrado un lugar para aparcar y salí sin perder tiempo a buscar la habitación de su padre.  Cuando llegué Gemma estaba deshecha en lágrimas mientras la habitación era un ir y venir de médicos y enfermeras.

De lo que fue aconteciendo, no explicaré y dejaré que quede en la privacidad de ella y de su padre. Solo diré que después de unas horas que se hicieron eternas, su padre quedó estabilizado. Esa noche salimos a cenar, hablamos, y después fuimos a un local en el que se dan actuaciones en directo. Allí nos desfondamos, sacamos toda la tensión acumulada de las últimas horas con la música, cantando y bebiendo. sobre las tres de la madrugada dejábamos el local y tras pasar por su casa para poder sacar a pasear a su perro, un labrador color chocolate que tiene de bueno tanto como su gran envergadura, quiso acompañarme al hotel donde, descansamos? muy poco porque a las siete y media de la mañana ya estábamos levantados preparándonos para ir a ver a su padre.

Esa noche antes de salir de aquel local, Gemma me pidió tres cosas o si se quiere me puso tres condiciones, Tres peticiones, tres condiciones que yo acepté y me comprometí a cumplir. La primera que siempre fuera sincero con ella.  La segunda que me cuidase, que cuidara mi salud y la tercera, que no la comparase con nadie.

Esta última es quizá la más curiosa y la que resultó ser más difícil. Huir de comparaciones con las otras mujeres de mi vida parecía una cuestión complicada, pero lo cierto es que hoy casi medio año después de que me lo pidiera, no he entrado en comparaciones porque no creo que sea necesario.

Gemma es Gemma y como tal es única y punto. Además cada persona en si misma es singular y no caben comparaciones entre ellas.

Era ya domingo y al día siguiente tenía que regresar a Barcelona.  En el aire el convencimiento de que su padre no aguantaría mucho tiempo más.  En mi interior sentimientos encontrados. Si su padre fallecía ¿sería una cuestión de tiempo que viniese conmigo a Sant Andreu? pero lo que yo quería era que aquel hombre viviese, que aguantara más allá de la próxima boda de su nieto y que Gemma no se sumiera en la tristeza.

Y llegó el lunes y con ello la despedida.  Se hizo duro dejarla en su lugar de trabajo, en Madrid el lunes es laborable, y yo emprender el regreso.

Antes de marchar hubo un nuevo compromiso. Yo la acompañaría a Granada a la boda de su hijo y estaría con ella en aquellos momentos en que pudiera hacerlo para evitar al máximo un encuentro con su ex-marido más allá del que por lógica se tendría que dar en la iglesia y en el convite.

Al marchar sabía que se había creado un nuevo vínculo.  Yo que renegaba de querer entrar en una nueva relación, había caído de bruces en ella, pero con que gusto lo había hecho.

Continuare........





lunes, 15 de septiembre de 2014

EL PRIMER ENCUENTRO

Hola a tod@s:

Con estos miedos vivía los días previos a mi cumpleaños. Gemma, mi hija, iba a estar fuera ese fin de semana, pero pensaba en regresar a tiempo el domingo día de mi cumpleaños para celebrarlo conmigo y me tuve que esforzar en dar mil excusas para que no corrieran en venir, pues no quería explicar a nadie que Gemma T. iba a venir.

Así las cosas el día antes, hablamos y pactamos ambos que seríamos totalmente sinceros el uno con el otro y que no fingiríamos lo que no sintiéramos solo por no decepcionar al otro. Era mejor una decepción en la primera ocasión que disimulos que no llevan a ningún sitio.

Ella, y yo también, habíamos cruzado fotografías por lo que teníamos una idea de como éramos físicamente, más que nada para reconocernos en la estación. Yo por mi parte reservé mesa en un restaurante en la Villa Olimpica de Barcelona desde el que se podía divisar el mar, sabedor de que a ella le gustaba tanto el mar.

También tuve el detalle de comprarle unos bombones y unas barritas de chocolate con naranja que iban a ser para su hija a quien al parecer le gustan mucho.

El domingo  de Marzo amaneció gris y lluvioso. No empezaba bien la cosa. No obstante, acudí puntual a recibirla a la estación. Ante mi apareció una mujer enfundada en un jersey de lana largo y unos leggins ajustados que dejaban ver una silueta perfecta. Llevaba un collar largo, y sobre su pelo a forma de diadema unas gafas y sobre su brazo una gabardina. Era como la había visto en las fotografías salvo que esas fotos estaban tomadas unos años antes, pero a pesar de que tenía casi la misma edad que yo, se veía que había sido una mujer de gran belleza y aún conservaba gran parte de esa belleza. Por lo demás resultó ser lo que esperaba una mujer culta y educada que desprendía, no obstante ese halo o esa impronta de las personas adineradas. Tal vez no tuviera riquezas pero tenía el porte y el saber estar de esa clase de personas.

Tras tomar un café, nos dirigimos a ver la Sagrada Familia sin que pudiéramos acceder porque a pesar de la lluvia había una cola para entrar considerable y no estábamos dispuestos a permanecer haciendo colas, al menos ese día no.

De allí nos trasladamos al Museo Nacional de Arte de Cataluña y lo estuvimos visitando comentando las piezas que veíamos y hablando de cosas nuestras hasta que se sintió indispuesta. El cambio de presión, según ella, la había afectado y allí me tienes a mi, sin saber si tomarla de la cintura o de las manos si salir corriendo a pedir ayuda médica o como ella me pidió ir a buscar una cocacola para ver si el azúcar la reanimaba.  Poco a poco se fue recuperando y de allí nos trasladamos al restaurante. Para mí todo olía a fracaso. Su indisposición, la lluvia que no dejaba de caer, ahora el restaurante que si bien era bueno, ella no lo iba a disfrutar pues no estaba con el estómago para muchas fiestas y por último para acabarlo de redondear Ana, a quien por otro lado debo agradecer que lo recordase, llamando para felicitarme.  Para responderla, me ausenté momentáneamente del local y sin dar muchas explicaciones terminé como pude la conversación y, por fin algo que salía a mi gusto, un vendedor de rosas pasaba por allí y le compré una rosa que al volver a la mesa le entregué.

En la sobremesa, ella me habló de lo difícil que podía resultar una relación a distancia, de como dudaba de que yo pudiera soportarla y también de cuales habían sido nuestras sensaciones respecto al otro y que habían resultado ser en ambos caso muy satisfactorias.

Tras pagar la cuenta, ella tomo la nota y sin mirarla, en el reverso escribió: Con cariño en el primer día de...... Gemma

Del restaurante y no pudiendo hacer otra cosa, a mi casa a esperar que se hiciera la hora de llevarla al aeropuerto ya que volvía en avión. Y una vez en casa, la verdad es que ganas no me faltaban de besarla e incluso más, tanto me sentía atraído, pero considerándome un caballero, no me parecía para nada correcto tomar iniciativas de este tipo, así que seguimos conversando y conversando.

Salimos de casa con tiempo de sobras para que no tuviera que sufrir agobios para el embarque y como sobraba el tiempo, quiso que tomáramos algo en una de las cafeterías del aeropuerto hasta que se hizo la hora de embarcar. Al despedirnos ella tuvo el valor de hacer lo que yo no había hecho y me besó en los labios un primer beso corto que dio paso a otros más largos y allí me quedé yo viéndola avanzar en la cola para pasar el arco detector de metales, cuando de repente al enseñar la tarjeta de embarque el empleado no la admitió y ví como volvía hacia mi. Aún con todo el tiempo del mundo, lo que llevaba era el billete electrónico y había olvidado sacar la tarjeta de embarque. Perdió su vuelo aunque consiguió otro que la devolvería a casa bastante más tarde eso sí y yo me volví a casa soñando ya con las vacaciones de Semana santa.

Continuaré................

domingo, 14 de septiembre de 2014

UNA GRAN SORPRESA

Hola a tod@s:

Desde aquel momento, los whatsapp fueron creciendo en frecuencia. Supe que era una mujer un año más joven que yo, que vivía en Madrid que estaba separada, que tenía tres hijos y que el mayor se iba a casar en el Siguiente mes de Mayo.

También tuve conocimiento de que vivía con su padre de ochenta y ocho años de edad que se encontraba muy delicado de salud y  me dejó entrever que su vida de casada había sido extremadamente dura. Por educación no quise abundar más en ello, pero de entre todas las cosas sí hubo algo que hizo que se encendiesen mis alertas. En uno de sus mensajes me comentó que en el plazo de una o dos semanas, no recuerdo bien, debía asistir al acto de pedida de mano de su hijo.

Esto me hizo pensar, junto a sus formas de expresarse, que me encontraba ante una señora de clase más que acomodada, que presumiblemente no solo sería diferente en cuanto a preferencias en el fútbol, sino que seguramente lo sería también en sus preferencias políticas y muchas otras cosas más lo que la situaba muy lejos de mí. No obstante, como para jugar al juego de Preguntados no requería nada más que las ganas de jugar y yo seguiría jugando nuestras partidas sin más.

Pero como he dicho en otras ocasiones, el destino es caprichoso e hizo que después de los mensajes viniera el escuchar su voz. El día en que la escuche, era un día laborable en el que yo regresaba de comer, al trabajo. No puedo decir que escuchase una voz dulce. Era una voz muy personal eso si, con un marcado acento madrileño al que pronto me acostumbré, pero lo que más me llamó la atención fue, que era un torbellino que no paraba de hablar. Parecía que en aquella conversación tuviera que explicármelo todo. Ese día llegué tarde a trabajar, pero en el fondo me quedó una sensación extraña. Yo que me había propuesto no volver a establecer vínculos, a tener a nadie, encontraba interesante a aquella mujer de distinta clase social, de creencias religiosas, y políticamente distinta a mi.

Una de las primeras cosas que quise dejar claro desde un principio, fue lo de la clase social. No quería entrar en un juego en el que yo tendría que aparentar lo que no era. Tampoco quería engañar a nadie y así de buena entrada le expliqué que yo aún hablaba con Ana e incluso nos veíamos, si bien no íbamos a volver. También le expliqué que tenía una amiga en Argentina, la otra Ana P. 

Ella por otra parte, me fue desvelando las vicisitudes vividas con su ex marido y como estas cosas no entienden de clases sociales. Supe que pese a haber vivido de forma opulenta, ahora dependía de la jubilación de su padre y del sueldo que ganaba trabajando de dependienta en una tienda de cupcakes.

Nuestras conversaciones se prolongaban a diario hasta la una y hasta las dos de la madrugada y ocasionalmente hasta incluso más tarde. Poco a poco, y ya entrados en el mes de Marzo de este año, fuimos sincerándonos uno con el otro y pensé en pasar la semana santa en Madrid, intentando olvidar otras semanas santas vividas en Cádiz una de las ciudades de Andalucía donde más se vive este fenómeno.

No obstante, pocos días antes de que llegase mi cumpleaños, Gemma T. me sorprendió mostrándome por whatsapp dos billetes electrónicos de tren. Ella había decidido y tomado la iniciativa de venir a conocerme en persona, el día de mi cumpleaños. Sería una visita fugaz de un solo día, pero debo decir que me sorprendió tan gratamente que me quedé con la ilusión propia de un niño antes de reyes pero también con cierta dosis de miedo. ¿Que le pareceré yo a ella, seré lo que espera encontrar? Y ¿Qué me parecerá ella a mí? Si los dos estamos de acuerdo en seguir adelante esta amistad, relación o lo que sea, bien. Si por el contrario los dos estamos de acuerdo en que no merece la pena seguir pues también bien. Pero ¿Qué pasará si es solo uno de los dos el que está conforme? Vaya chasco para el otro.

Continuaré............

martes, 12 de agosto de 2014

UN JUEGO Y EL AZAR

Hola a tod@s:

Una de mis actividades en esos meses y que aún hoy continuo haciendo es la de jugar con mi móvil. Lo hice con el Candycrush, Apalabrados, Mahong y finalmente con una app que se llama preguntados, una especie de Trivial. Empecé jugando con Gemma y con David.  También lo hice con Ana, con esta con el fin de no perder el contacto, pero pronto empecé a buscar contrincantes aleatorios que el propio juego me proporcionaba.

Recuerdo haber jugado con un hombre, ignoro si mayor o joven que un día, le supongo harto de perder me preguntó si no me aburría de ganar siempre a lo que le respondí que no jugaba por ganar sino por pasar el rato. Otros adversarios juegan y tras ganar o perder algunas partidas desaparecen.

En una ocasión, el juego me asignó una mujer que se llamaba como mi hija Gemma y que resultó ser tan buena o tan mala, eso depende de quien lo juzgue, como yo.

Una de las peculiaridades de este juego es que te da un margen de cuarenta y ocho horas para responder pasado el cual si no has respondido pierdes.

Con esta mujer a quien llamaré Gemma T, jugué bastantes partidas y en una de ellas, perdió por haber superado los dos días. Extrañado, le pregunté a través del chat que tiene ese juego si había sido una cuestión de olvido involuntario o era por haberse cansado de jugar conmigo en cuyo caso, le reconocía el mérito de haber sido una buena opositora, respondiéndome que había sido un olvido y que quería seguir jugando.

Agradecí no haber perdido una oponente con la cual podía jugar de tú a tú, pero tampoco le dí demasiada importancia.

Yo seguía haciendo mi vida: Trabajo, gimnasio, cena una vez a la semana con mis hijos y nietos, y los fines de semana, normalmente el domingo, salidas con una bicicleta que me autoregalé por Navidades. Gustaba de hacer salidas por un camino que circula paralelo al río Llobregat e ir alargando la distancia recorrida. Poco a poco llegué hasta casi la línea de costa y si algo me frenó fue la suma de varios factores: El descubrimiento de mi infarto, el calor que poco a poco se fue incrementando a partir del mes de Abril y otros asuntos.

También quise retomar una de mis mayores aficiones, la fotografía. Recordé que desde la población de L'Escala, un pueblo costero y muy turístico en verano, hay determinados momentos del año en que se puede ver desde allí, las montañas del Canigou cubiertas de nieve. El contraste mar y nieve me resulta muy interesante.

Era primeros de Febrero y un domingo decidí tomar el coche y marchar allí con la intención de tomar unas cuantas fotografías. Mientras iba en el coche, recuerdo, que me entró un aviso de que Gemma T. había jugado su turno en la partida y además escribía algo en el chat. Iba conduciendo y no podía responder así que cuando llegué a destino, le respondí diciendo que no había contestado antes pues estaba conduciendo, que había ido a tomar algunas fotografías del mar y de las montañas nevadas, a lo que ella se mostró interesada.

Ante ese interés me brindé a remitirle alguna de las fotos, si así lo quería. Asintió y me facilitó su whatsapp para que se las pudiera pasar. La curiosidad me venció y busqué su nombre en facebook y así pude saber que era de Madrid, algo que ella misma me diría más tarde y sabiendo la rivalidad que existe entre los dos equipos Atlético y Real Madrid y siendo yo seguidor de este último, pregunté con cautela si tenía preferencia por alguno de los dos y sí la tenía, era del Atlético de Madrid o sea rival deportiva.

Las fotos, le encantaron diciendo, lo que yo tomé como cumplido, que le gustaría poder ver esas playas, por lo que le dije galantemente que estaba invitada a hacerlo

Continuaré...........


domingo, 10 de agosto de 2014

AÑO NUEVO

Hola a tod@s:

Como ya he apuntado, el fin de año lo pasé en Aranda de Duero.  Yo no quería pasar la entrada de año en familia siendo el centro de todas las miradas y siendo compadecido por todos. No quería eso y por tal motivo decidí marchar.

Pero el destino que a veces puede resultar muy cáustico por no emplear otro adjetivo hizo que en la celebración del cumpleaños de mi nieto Samuel, me encontrara con toda la familia, así que aquello que quería evitar lo pasé igualmente, por lo que me podría haber ahorrado el viaje.

Cuando he afirmado que fue la peor decisión que pude tomar, no lo he dicho por esa ciudad, que me pareció bonita, ni por Burgos, otra magnífica ciudad o Santo domingo de Silos que fue la otra población que visité.

Lo he dicho porque no tuve la previsión suficiente y no pensé que en la nochevieja contrariamente a lo que ocurre en las grandes capitales como Madrid o Barcelona, todos los restaurantes cierran incluso el del hotel en el que me hospedaba, de tal forma que mi entrada de año la hice solo en mi habitación comiendo unas uvas que previamente había comprado, viendo el panorama, en un supermercado, con un sobre de lacón y una botella de cava.

Creo no equivocarme si afirmo que esa noche estuve yo solo en el hotel, sin vigilante, sin recepción, sin nadie, pues al levantarme al día siguiente todas las puertas estaban cerradas y las alarmas conectadas.

Fue sin duda una entrada de año peculiar que espero no volver a repetir.
El nuevo año trajo el traslado a la nueva sede de mi trabajo, concretamente el día 21 de enero. Yo que pensaba que me iba al fin del mundo, me encontré con unas instalaciones modernas, luminosas, con vistas a las montañas de Collserola y en un ambiente muy tranquilo. 

Por otra parte, mi tratamiento dental siguió adelante y a mediados de Febrero conseguí acabarlo quitándome un nuevo mal de cabeza.

Por último, poco a poco empecé a asumir que mi vida había cambiado y me lo tomé con calma. Eso sí me prometí que no habría nadie más en mi vida. Tantos fracasos me habían condicionado lo suficiente como para no pensar ni mucho menos querer buscar una nueva relación de pareja.

He obviado, que no olvidado, el importantísimo papel que jugo Ana mi amiga argentina en todo este tiempo. Ella estuvo ahí dándome consejo, alentándome a seguir adelante, pidiendo y rogando que no cayera en el mismo pozo del que un día del mes de Mayo de hacía casi diez años la encontré y del que la ayude a salir.

Ana se comportó como una verdadera amiga y no me dejó, como me sentí dejado por aquella pareja, a la que junto a la que entonces compartía mi vida, había abierto las puertas de mi casa.

En dos ocasiones había intentado acercarme a ellos poniendo por delante que no quería utilizarlos ni para acercarme a Ana, ni para hacerles tomar partido por uno u otro.
Con Ana no dejé de conversar por whatsapp ni un solo día.  Las conversaciones por teléfono no obstante se fueron dilatando en el tiempo y pensé que posiblemente ella si hubiera encontrado un nuevo amor.

También he de mencionar a Vane, una amiga de Ana que también lo fue mía y que al principio estuvo dándome su apoyo, su aliento aunque poco a poco se fue enfriando hasta el punto de que hace tiempo que no se de ella.

Y así llegué hasta finales de Febrero y………


Continuare………

jueves, 7 de agosto de 2014

COMO LO VIVI

Hola a tod@s:

Se me hace difícil explicar como viví esos meses. Tuve que explicar en mi trabajo lo que me ocurría y a pesar de que todos mis compañeros se brindaron a ayudarme, era más una cuestión de quedar bien, que de prestar una ayuda real que no fuera la estricta ayuda en el trabajo.

Había días en los que las lágrimas me caían mientras viajaba en el autobús volviendo a casa. Otras veces llegaba a casa y me tiraba literalmente sobre la cama a llorar. No podía escuchar música ya que era recordarla a ella y llorar.

Tantos lugares, tantas cosas. Los muebles de la casa su armario aún lleno de ropa suya, sus objetos, sus apuntes de la universidad. Todo era Ana y desear que volviera. Desear estar con ella.  Gemma, mi hija trataba de animarme, y de hecho pasé muchas horas hablando con ella, pero yo era consciente de que ella tenía su vida. Su marido, mis nietos, y que no podía estar por mí en todo momento.

Fueron varias las veces que pensé en poner fin a mi vida y esto es algo que solo ahora sale a la luz y que nadie conocía. Eran pensamientos relámpagos que descartaba de inmediato, pero me sentía fatal.

Cuando ya se acercaban las Navidades y ya sabía que no habría más convivencia con Ana, busqué dónde pasar el Fin de año, finalmente opté por irme a Aranda de Duero (Burgos) la peor idea que pude tener.

Antes de que Ana me comunicara su decisión final, pasó algo que debo explicar. Pero para ello, me debo remontar a primeros de octubre. En uno de esos días yo perdí una pieza dental y con esa ya eran varias y supe que debía acudir al odontólogo, algo que sinceramente me causaba terror. También por esos días me comunicaron que me iban a traspasar a una nueva empresa del grupo asegurador que nos había comprado recientemente y mi nuevo lugar de trabajo estaría en un pueblo distante unos quince kilómetros de mi casa lo que me trastornaba bastante.

Así que poco antes de diciembre acudí al odontólogo, quien me hizo saber que debía hacerme un tratamiento que estaba muy por encima de mis posibilidades económicas, por lo que tuve que solicitar un préstamo a la empresa que me fue concedido de inmediato.
Sobre el seis de diciembre, una mañana al salir para tomar el autobús, sentí un fuerte dolor en el pecho en la parte superior izquierda con irradiación al brazo izquierdo. Al llegar a la parada y subir al autobús el dolor cesó para volver a aparecer por la tarde cuando de nuevo iba a tomar el autobús. Ese dolor aparecía y se iba y uno de aquellos días, festivo estando comiendo en casa de Gemma, el dolor se hizo de nuevo presente, así que sin decir nada a nadie, me fui a casa, me coloqué el pulsómetro y caminé cuesta arriba todo el trayecto hasta el gimnasio. O se pasa o si me da algo ya me recogerán, pensé.

El dolor se hizo mas fuerte y ya me llegaba hasta los dedos cuando de repente empezó a remitir. Aun con todo al regresar a casa llamé a un servicio de consulta médico donde me dijeron que no parecía ser un dolor cardíaco, pero que me aconsejaban la visita al medico de medicina general tan pronto como pudiera. La visita la hice al día siguiente. La doctora tras hacerme un electrocardiograma diagnosticó que sufría un cuadro de stress muy elevado debido a la suma de circunstancias que en tan poco tiempo se habían sumado.

Por precaución y para despejar cualquier duda, me remitió al cardiólogo así que pedí hora y se ofreció para hacer una petición de visita para un psquiatra algo que quise postergar ya que pensé que esa sería la última opción, pero quería ver si podía superarlo por mi mismo.

La cardióloga, me realizó un ecocardiograma y una prueba de esfuerzo cuyos resultados tuve a primeros de este año. Los resultados le sorprendieron tanto que pidió un TAC, que confirmó el anterior resultado: Había sufrido un infarto silente, muy pequeño y lo que más me preocupó tenía un pequeño trombo alojado en el corazón.

No voy a decir que lo que pasó con Ana esté tras ese infarto. La cardióloga no puede precisar cuando lo sufrí y tampoco trato de culpabilizarla a ella. Me dio porque me tenía que dar y punto, pero lo he explicado porque forma parte de mi vida y porque de alguna manera me ha condicionado o me está condicionando la vida.

Por lo que respecta a Ana y aún cuando ya hablaré más adelante, si no estaba bien a mi lado, hizo lo que debía hacer, así que nada le reprocho y de nada la culpo.

Continuare..........

miércoles, 6 de agosto de 2014

UN OTOÑO DIFICIL DE OLVIDAR

Hola a tod@s:

Se había acabado. Aquella noche intenté hablar con ella hacerla razonar, prometerle lo imposible, no quería perderla no podía perderla. Entre sollozos llamé a mi hija que también llorando,  pues ni de lejos podía imaginar que esto pudiera pasar, trató de darme ánimos.

Mi mundo ese mundo compartido con ella, se había acabado y tenía que seguir, ¿Pero cómo? Me sentía viejo, cansado e impotente para seguir.

Días antes había decidido cambiar de gimnasio y ahora veía que necesitaba hacer cosas nuevas, ocupar mi tiempo. Pero era una obligación autoimpuesta  y no algo que hiciera con gusto.

En una de esas tardes que iba hacia el gimnasio, recibí la llamada de la madre de Ana. Le sabía mal lo que había pasado pero me animaba a seguir mi camino y recuerdo que le dije que no, que yo iba a luchar y si veía el más mínimo resquicio, la más ínfima probabilidad de reconducir aquello, lucharía por hacerlo.

Ana no había dejado de llamarme. Tenía claro que no quería seguir como pareja, pero no quería perderme como amigo. Que difícil es eso. Como seguir siendo amigo de quien a lo largo de siete años ha compartido contigo mesa, lecho, alegrías y tristezas y ahora decidía seguir su camino sola.

Cada conversación era un duelo dialéctico. Había ocasiones en las que parecía que la había convencido pero a las pocas horas o al día siguiente todo volvía a estar igual. Por otra parte, en mi fuero interno algo me decía que aquello era lo mejor que podía pasar, que de ninguna manera podríamos seguir juntos, ya no.

Ana volvió y se instaló de nuevo en casa de Chelo y Joaquin. Yo ciertamente no estaba molesto con ellos, al contrario me alegraba de que la acogieran y de que Ana no tuviera que tomar decisiones precipitadas.

Por otro lado no quería perder el contacto y la amistad con esa pareja porque de alguna manera eran mis únicos amigos, pero ellos no querían verse envueltos en una guerra en la que habían tenido que tomar partido casi de una forma impuesta.

Varias fueron las veces que Ana y yo estuvimos juntos, ya fuera en la que había sido nuestra casa, viendo la tele incluso se quedo a dormir compartiendo cama, o saliendo a Sitges o Andorra, pero el final siempre era el mismo, yo llorando por ella.

Dado que nada tenía que perder, le explique todo lo que me había sucedido, los celos, el diario que cayó de su bolso, lo que sabía de aquella persona que yo creía apartado de su vida cuando empezamos a convivir y así entendió el porque mi cambio en el carácter, así que, decía yo, sabiendo cual era el problema podríamos tratar de buscar solución
¿Necesitas más libertad aún? Tómatela yo no te voy a reprochar nada y Ana empezó a pedir tiempo, tenía que pensar antes de decidir.

Así iba pasando el tiempo, días y semanas. Veía acercarse las Navidades y sabía, sentía que ella tenía que decidir y aunque la incertidumbre me corcomía, no quería poner presión para evitar que por presionar ella respondiera de forma precipitada.

Hacía actividades solo, para demostrarle que no dependía de ella, para que viera que podía cambiar. En este tiempo ella hizo un par de viajes a Chiclana a casa de sus padres. El contrato de trabajo había finalizado en Julio y por olvido no se había matriculado en Derecho que era su proyecto de nueva carrera.

A principios de Diciembre del años pasado, me comunicó su decisión final: Mo había vuelta a tras Ana salía de mi vida como pareja y me ofrecía eso sí su amistad. Una amistad bastante especial después de todo lo vivido.


Continuaré………

martes, 5 de agosto de 2014

EL FINAL

Hola a tod@s:

Y ocurrió que pocos días después de la súbita marcha de Ana,  Isidro era ingresado de urgencias. Como he dicho ya hacía meses que nos habían dicho que tenía un tumor justo detrás del píloro y su final era inminente.  Así que me encontré de repente solo y con Isidro en los últimos días.

Antes de Navidades, no obstante viaje en tren a Cádiz para volver a encontrarme con Ana y tras hablar mucho, nos dimos una segunda oportunidad. Yo estaba dispuesto a darle más libertad y eso aún y a pesar de que durante los días en que estuve solo, ordenando la habitación donde ella solía dejar tirados sus bolsos, el destino hizo que recogiendo uno de ellos, cayera una libreta, tipo diario y justo en la hoja en la que quedó pude leer algo que aún me dolió más que su temporal adiós.

Era una anotación que daba a entender la existencia de otra relación sin que pudiera determinar quien era la otra persona. Pero estaba tan enamorado de Ana que hasta su infidelidad estaba dispuesto a perdonar y no quise comentar nada de lo que había leído.

Con el tiempo he llegado a pensar e incluso a decir que quien por celos busca y encuentra la prueba que da razón a sus celos, sufre muchísimo. Si por el contrario nada encuentra, aun sufre más, pues al no hallar seguirá buscando y desconfiará siempre del otro. Pero lo peor que puede ocurrir es encontrar cuando no se busca. Saber o tener casi la certeza de que hay un tercero en discordia cuando lo que querías precisamente era pasar página.

Eso eslo que me ocurrió a mí y debo decir que fue como si a una herida le echas sal. Duele muchísimo.

Nos reconciliamos, es cierto, pero siempre supe que aquello iba a ser temporal y que un día pondría el punto y final a esa relación. Con el tiempo mi carácter se fue tornando más serio. Me alegraba cada noche de haber podido vivir un día más junto a ella y me levantaba preguntándome si ese no sería el último día que estuviéramos juntos.

Gemma y David nos habían vuelto a hacer  abuelos meses antes  y poco después de nacer tomamos una fotografía que aún hoy en día ocupa un lugar destacado en mi salón.  Isidro con Gael, samuel, Gemma, Ana y yo. Cuatro generaciones en esa foto. La última con Isidro.

En Enero de 2.012 Isidro nos dejó. He de confesar que sentí tanto su muerte como la de mi propio padre o la de mi madre. Isidro dejó un vacío que no se ha vuelto a llenar y no hay día que no lo recuerde por una cosa u otra.

En el mueble que tengo frente a mi en la habitación habilitada como despacho desde la que escribo, reposan sus cenizas esperando que algun día cumpla su voluntad de que parte de las mismas sean esparcidas en el Pirineo gerundense por los pasos que tantas veces en su época de guerrillero cruzó en ambos sentidos.

El tiempo siguió transcurriendo. Ana ya había acabado la Universidad, pero ya no había planes de boda, ni siquiera lo planteábamos. Empezó un Master y encontró un trabajo en el que apenas le daban un sueldo que pudiera cubrir sus gastos de locomoción. Esto la hizó relacionarse con mucha más gente y empezó a tener más salidas de cenas o celebraciones y si al principio no se oponía a que yo la fuera a recoger para volver a casa, fuera la hora que fuera, ahora parecía que le molestara que yo estuviera pendiente. Por supuesto nunca acudí a ninguna de esas celebraciones y en las últimas ocasiones se quedaba a dormir en casa de Chelo y Joaquin para recogerla yo al día siguiente o la traían a casa ellos.

Así llegamos al verano del 2.013 el verano pasado. Ana marchó a principios del mes de Julio a casa de sus padres y yo me quedaba en Barcelona. Me reuní con ella a finales de ese mes y ya en la primera semana antes de que David, Gemma y los niños vinieran a pasar unos días, tuvimos una fuerte discusión.

El motivo, algo tan banal como el comprobar que no había la más mínima ilusión por ir a ningún sitio juntos. Ira de tiendas aunque no fuera a comprar algo que ambos hacíamos siempre con gusto, ya no le apetecía y de comentar eso pasamos a cuestiones más serias y profundas.

Era evidente que ella había perdido toda ilusión y yo me resistía a reconocerlo. Aún con todo estaba dispuesto a marchar aquel mismo día y poner el punto y final, algo que dije con la boca pequeña,  pero no era ese el momento. Vinieron ellos, estuvieron con nosotros y se fueron. Nosotros seguimos saliendo intentando reconducir lo que no tenía solución, comiendo, cenando en sitios de playa, contemplando  una puesta de sol, pero fue algo temporal. Pocos días antes de volver yo a Barcelona, ella aún se quedaría unas semanas más, volvimos a discutir y de nuevo hubieron lágrimas.

Tan claro veía el final que hasta por tres veces le pregunté si pensaba volver a casa y ella no dijo que no. Antes de marchar y cuando ya me despedía de su padre, este me preguntó cuando volveríamos a vernos y yo respondía que la respuesta la tenia Ana que solo ella lo sabía. Era el 18 de Agosto.

Trece días después, la noche del 31 al 1 de Setiembre ante mi insistencia al teléfono para que hablase claro, Ana me dijo que nuestra relación se había acabado y que ya no volvería a casa. Pese a saber que iba a pasar, pese a saber que no había futuro, pese a mis celos y a mis razones para ello, el mundo se mi vino encima y empecé un periodo lleno de tristeza.


Continuaré...........

lunes, 4 de agosto de 2014

CELOS

Hola a tod@s:

Por si alguien no ha sentido jamás los celos en su propia piel, diré que es una enfermedad que va socavándolo todo.

Siempre había pensado que los celos son una demostración de la falta de seguridad en uno mismo unido a la desconfianza en la otra persona y que si tú le das a tu pareja todo aquello que necesita, no tienes porque desconfiar y por ende tener celos de ella, pero si por el contrario ella o él busca o consiente el acercamiento de otra persona, será que tú no eres la persona indicada y si de verdad la quieres no debes poner trabas a que marche de tu lado. Y así con este convencimiento fueron pasando los años hasta que los celos me mordieron.

Yo empecé a tener celos de Ana, empecé a sentirme inseguro, convencido de que cualquier chico de su edad podría arrebatármela y me debatía entre mis ideas de libertad hacia ella como para cualquier persona y las ganas de controlar lo que hacía. Quería y no quería saber de sus compañeros de facultad. Si decía de salir con ellos, aceptaba pero con la boca pequeña y en mi interior me fastidiaba mucho.

Obviamente esto no pasó desapercibido para ella y nos costó algún que otro disgusto o discusión. Yo por mi parte en ningún momento llegué a explicarle lo que había descubierto aquel día en que fisgué en su correo y en días posteriores.  Pensaba que si lo hacía sería el fin de nuestra relación y no estaba dispuesto a pagar tan alto precio por ello. Peropor otraparte el no poder hablar de ello abiertamente con ello, me comíapor dentro.

No diré, porque no sería fiel a la verdad, que nuestra relación fuera mala. En los primeros años, el hablar de boda, de la música que sonaría en ella, de la cantidad de invitados que vendrían, era algo de lo más normal. Incluso llegamos a visitar algún lugar en el que poder celebrar la ceremonia.

No obstante, la relación se fue enfriando poco a poco. Podía pensar, porque suele ser así, que la efervescencia propia del enamoramiento diera paso una relación más pausada, sin embargo había algo más, habían mis sospechas y había también en ella ese temor a que realmente yo no fuera el amor de su vida y era mucho lo que se ponía en juego.

No obstante, fuimos muy felices. Al viaje a Venecia, le sucedió un viaje a la República Dominicana en un hotel extraordinario y donde creo poder afirmar que ambos lo pasamos muy bien.

Después los viajes se hicieron más cercanos, El país Vasco donde en un viaje conjunto con Gemma y David, estos nos anunciaron que iban a ser padres y yo abuelo y Ana, bromeábamos Abuelastra. No cabe decir que la complicidad entre Ana y Gemma fue en aumento y que ambas se sentían muy unidas o al menos eso siempre he creido.

Ana, por lo demás, avanzaba en sus estudios obteniendo notas altas. Hay que reconocer que es una buena estudiante.

Ya en la facultad conoció a Chelo una mujer de mi misma edad y a la que Ana gustaba decir que era su madre adoptiva de Barcelona. Tanto llegaron a intimar que Ana conocía y sabía de secretos que hasta ese momento Chelo no había dicho a nadie y claro está yo también fui conocedor de ellos aunque de mi boca nunca salió una palabra de lo que me explicaba. Chelo está casada con Joaquín y la relación que se estableció entre Ana y esta pareja llegó a ser tan estrecha que hasta llegué a pensar que entre Joaquin y Ana había algo más que una simple amistad.

Fueron pasandlo los meses y los años, vivimos etapas buenísimas y otras normales y las malas eran minoría, así lo he de reconocer, pero por encima de todos esos momentos maravillosos vividos, los celos no dejaron de acompañarme ni un solo día y eso, a pesar de lo mucho que la quería, llegó a pasar factura.

A finales del mes de Noviembre del año 2.011 la situación explotó. Un sábado por la noche de regreso a casa y mientras buscaba aparcamiento y comentaba que ya se habían puesto las luces de Navidad, Ana explotó y confesó que se sentía saturada, que estaba harta de una situación que la ahogaba, de sentirse falta de libertad y que necesitaba tiempo.

Resulta curioso, pero Ana es una persona a la que el cuesta mucho pararse a hablar y a afrontar las situaciones de frente cuando intuye que va a hacer mal.  Y yo por el contrario siempre he sido quien la ha ido pinchando hasta que explota y una vez ocurrido esto, las consecuencias son impensables o tal vez no.

Lo cierto es que al día siguiente por la tarde, la busqué tanto que explotó y me anunció que se marchaba de casa. Se fue a casa de Chelo y Joaquín dándome como despedida un cálido beso en los labios. Una vez en casa de ellos y desde allí se iría a casa de sus padres. Aún hablamos, no obstante,  un par de veces antes de que marchase y yo me quedé preso de una gran tristeza.

No eran los mejores momentos. Isidro mi padrastro había entrado en un proceso anémico que hacía que precisara de contínuas transfusiones de sangre y en uno de esos ingresos por el mes de Junio me informaron de que tenía un tumor, que no era curable y le auguraban poco más de seis meses de vida. 

Continuaré 

domingo, 3 de agosto de 2014

ANA P.

Hola a tod@s:

Aunque todo parece indicar que mi relación con Ana era una balsa de aceite, lo cierto es que no era así. Una de las primeras disputas incluso antes de que viviéramos juntos fue a cuenta de otra Ana.

Como ocurriera con otras mujeres, conocí a Ana P. en un chat una noche de finales de Mayo de 2004 Ana P. es una mujer diez años más joven que yo, nacida en Galicia aunque casi recién nacida se trasladó a Buenos Aires. La historia de Ana P. aunque no entraré en demasiados detalles es cuanto menos casi increíble.

Ana P. es enfermera y ejerce como tal y casi como encargada en una clínica privada en Buenos Aires. Se casó con un hombre separado y con un hijo cuya madre biológica renunció no solo a su custodia, sino a cualquier trato con él. Ana P. lo adoptó como si fuera su propio hijo y pasados los años cuando se separó de su marido continuó con el niño, que hoy es ya un hombre hecho y derecho. Es decir, su amor por este ser pudo más que cualquier otro lazo de sangre y para ella siempre será su hijo.

Como en otras ocasiones Ana P. entró o yo entré en su vida en un momento muy delicado. Para ella yo fui su tabla de salvación cuando se encontraba en un proceso depresivo muy severo y poco a poco fue saliendo de él. Entre nosotros, la promesa, el proyecto o la ilusión, llamadlo como queráis de que un día nos podremos conocer y tomar un café juntos o un almuerzo o una cena o todo ello si es posible, hizo que al menos tuviera una ilusión más.

Es una tarea harto difícil y aunque la vida me ha puesto delante las posibilidades económicas de hacer ese viaje, siempre han surgido circunstancias que lo han impedido o lo han pospuesto, quien sabe.

Ana P. se enamoró de mí aunque fuera un amor platónico pues ella siempre ha sido consciente de que primero Julia mi esposa, Asun y Ana después estaban por delante de ella. Cuando conocí a Ana y se lo dije, se alegró por mi, pero se que lloró mucho porque con esa relación perdía esa ilusión y una buena parte de la complicidad que teníamos.

Entre nosotros era de uso común el que me llamara bebé o que me dijera que me quería mucho o yo a ella y eso fue algo que Ana descubrió aunque yo no había escondido que mantenía correspondencia con ella y que le sentó extremadamente mal y que nos llevó a nuestra primera gran discusión que no sería la última aunque si por este tema. Seguí y sigo escribiéndome con Ana P. a quien el destino o la vida ha continuado tratando de forma muy cruel. Además de soportar una situación económica muy difícil, tuvo que ir soportando las intromisiones de su ex-marido que en una ocasión intento violarla, según me explicó, aunque por indicaciones de los abogados y bajo promesa de que acudiría a terapia, retiró la denuncia. Lo cierto es que de poco debió servir esa terapia pues tiempo después volvió a las andadas y en esta ocasión allanó la vivienda de Ana P, destrozó mobiliario y consumó la violación.

Tal vez por todo lo vivido, por todas las bofetadas que le da la vida, se entienda que yo mantenga ese vínculo de amistad con ella y que semana a semana le escriba poniéndola al día de lo que acontece en mi vida y que espere noticias de ella, lo cual se produce una vez cada mes o mes y medio ya que no puede costearse el acceso a internet y lo tiene que hacer a escondidas en su trabajo o acudiendo a un ciber.

Ella sabe y acepta que nunca habrá nada más que una buena amistad y yo mantengo y cultivo esa amistad. De hecho ha tenido ocasión de devolverme el apoyo que yo un día le brindé y lo ha hecho respondiendo con creces en momentos muy duros para mí y que aún no han sido explicados.

Es pues, lo que se espera de un amigo: Alguien que acude sin ser llamado en adversidad y que se alegra de tus triunfos y logros cuando la vida te sonríe.

Ana pues, no diré que descubrió, pues ya sabía de la existencia de Ana P. pero si de los términos cariñosos que empleábamos en nuestros correos, porque vio y no diré como, un correo electrónico mío y eso no le gustó en absoluto.

Lo que si diré es que yo al cabo de un tiempo, estando en casa de sus padres fisgué en su correo y descubrí que Ana mantenía correspondencia con alguien que aunque ajeno a la familia estuvo muy próximo a ella pocos años antes, y de quien yo pensaba que se había cortado todo contacto. No era así y con el tiempo llegué a saber más cosas. Puedo entender, llegados a este punto que si alguien sigue este blog, pueda sentir curiosidad y que le gustaría que explicara con lujo de detalles más sobre este asunto, pero también es fácil de entender que yo no tengo ningún derecho a sacar a la luz acontecimientos que pertenecen a la intimidad de otra persona y que en estos momentos podrían causarle más mal que bien.

Así que todo esto quedará entre los protagonistas y por lo que a mí se refiere no saldrá a la luz nada de nada.

Únicamente diré que mi falta tuvo su castigo en el hecho de que se despertó en mí algo que jamás había sentido: Celos.

Continuaré............

lunes, 7 de julio de 2014

EL PRINCIPIO DE UNA NUEVA VIDA

Hola a tod@s:

Si algo he de decir de los padres de Ana o de su familia en general, son bondades.  No me cabe decir lo contrario.

Desde esa primera visita, yo fui tratado y presentado ante cualquier persona fuera familia, amigos, compañeros de trabajo o simplemente conocidos como el novio de Ana y lo hicieron siempre sin el menor atisbo de vergüenza por los comentarios que la manifiesta diferencia de edad pudieran suscitar.

Y aunque no es fácil de llevar tener por yerno a alguien de tu edad, o ser bisabuelos antes de ser abuelos, insisto en que yo me sentí como uno más de la familia desde un principio.

El tiempo iba transcurriendo y la madre de ella planeaba que estudiase carrera en Sevilla y que se alojase en una casa del Opus donde a cambio de hacer algunos trabajos le permitirían vivir sin problema económico alguno.

Ni que decir tiene que no ella ni yo estábamos por esa labor pero sabíamos que debíamos dar tiempo al tiempo.  En mis visitas a la casa de sus padres yo me alojaba en la que fue la casa de su hermano Raúl a quien no llegué a conocer salvo por las múltiples historias y anécdotas que de él me explicaron.

Raúl había fallecido un par de años antes victima de una larga enfermedad y eso marcó muchísimo a toda la familia. Aquejado de problemas de movilidad cuando los padres se embarcaron en la compra del chalet, hicieron construir una casa en el extremo de la parcela donde él podía hacer una vida de casi total independencia. Una vez fallecido aquella casa se convirtió en casa de invitados y durante muchos años la casa de Ana y mía siempre que íbamos a ver a sus padres y familia.

Cuando hablo de familia, hablo de una institución para todos ellos. La familia es un valor esencial y nada se concibe sin ella. Los más allegados eran los hermanos de Pepi, su madre y en concreto su hermano Antonio al que todos llaman Popo así sin acentos. Este hombre que fue de los primeros en contraer matrimonio con otro hombre fue junto a su pareja el mejor paladín para defender que estuviéramos juntos, no en vano Ana ha sido siempre su sobrina preferida.

Así que semana a semana fueron minando la resistencia inicial de sus padres quienes acabarían dando su permiso para que Ana se trasladase a estudiar a Barcelona conviviendo conmigo, hecho que se produjo oficialmente en el mes de Setiembre de 2.007

Para mí las prioridades estaban claras. Que Ana cursase su carrera universitaria y la sacase adelante en el tiempo establecido y viajar cada mes hasta Cádiz para poder visitar a sus padres y a la familia que se pudiera.

Con ese compromiso vino y lo hizo de una forma agridulce.  Ana se trasladaba junto con su madre, su tío y otros tíos y primos que venían a Barcelona para la boda de un primo de Ana. Casí coincidía con su cumpleaños y tras la boda nosotros como si fuéramos los novios viajaríamos a Venecia y ya de regreso se iniciaría nuestra vida en común.

Pocas horas después de tomar tierra en Barcelona, lo que dio el tiempo de saludar a su hermano, Antonio el tío de Ana sufría un Ictus severo que lo dejaría ingresado en el Hospital del Valle de Hebrón durante unas semanas y que le dejo por secuela el no poder hablar y la paralización de un brazo y serios problemas de deambulación. Por eso digo que el inicio de esa vida en común fue agridulce.

Nuestro viaje a Venecia fue digno de recordar fueron pocos días pero muy intensos. La vuelta a la rutina se hizo difícil y al principio a Ana se le puso muy cuesta arriba. Una ciudad mucho más grande que su Cádiz natal, gente nueva, separada de sus padres, familia y amigos y enfrentándose a las responsabilidades de una vida en pareja.  Sé que hubieron personas que apostaban a que esa relación no iba a durar y que Ana acabaría regresando a su casa. No fue así. Ana es una persona fuerte con una cabeza muy bien amueblada y con sus ideas y metas muy claras. Poco a poco fue centrándose y supo tomar las riendas de la casa como si lo hubiera hecho siempre.

El siguiente reto era como encajaría Ana con Isidro y con mi hija Gemma y David. Con Isidro hubo complicidad desde el principio y es que Isidro como ya he explicado era especial y muy difícil de que no cayera bien a alguien.  Con mi hija debieron pasar unos meses, pocos, para que se conocieran pero también hubo una gran complicidad en buena parte por la escasa diferencia de edades entre ambas, así que Ana paso a convertirse en una amiga o en esa hermana menor que Gemma no tuvo.

Al principio vivíamos en un estudio amueblado en Gavá no estaba en el pueblo sino al lado de la autovía, con una sola habitación interior y un salón cocina todo en un solo ambiente y un cuarto de baño. Un sitio muy reducido pero era nuestra casa y vivíamos bien.

Volver a recomenzar la vida, volver a empezar de cero es una tarea difícil pero cuando tienes la ilusión de hacerlo en pareja se hace mucho más fácil.

Ana y yo hablamos muchas veces de casarnos, y aunque en principio lo teníamos muy claro y contábamos con la aprobación de sus padres, empezamos a retrasarlo hasta que acabase la carrera primero y luego sin fijar fecha o momento. También nos planteamos la posibilidad de tener hijos pero tampoco esto se llevó a cabo pero hablar de eso ahora es avanzar cosas de las que aún no toca hablar.

Continuaré.....