Hola a tod@s:
Mi padre moría en una cama de hospital, dejando pendientes muchas cosas. He dicho que mi padre tenía un carácter cerrado, especial. Era un hombre muy serio incluso con los de casa. Pocas veces recuerdo haberle visto reir.
Creo que mi padre fue un hombre marcado por los acontecimientos. Huérfano de padre siendo muy niño criado por una madre y un abuelo desarraigado de su tierra natal, coartado en sus estudios y en sus aficiones y golpeado por la enfermedad cuando era muy joven.
Abrumado, por otra parte, por las responsabilidades de sacar adelante en su estado a una familia que iba más allá de su mujer y su hijo. En un ambiente en el que el se sentía inferior, fue alimentando ese carácter cerrado al que he aludido.
El era un obrero que sabía a diferencia de otros, leer, escribir, hacer cuentas, música aunque nunca la mencionó y si lo sé es por mi madre, y sobretodo tenía un don especial para su trabajo en las artes gráficas. En cambio mi madre era toda una señorita, más culta que él, incluso su suegra era más ilustrada que él y esto le condicionaba.
Se volvió inestable quería mucho a mi madre pero sus miedos le ganaban. Miedo a perderla, miedo a no estar a la altura de las circunstancias. Por eso, no quería que mi madre trabajara, tenia miedo a que alguien mejor que él la deslumbrase, por eso y porque había sido educado en la idea de que si un hombre no vale para sacar adelante su familia es que no es un hombre. El hombre debía trabajar fuera y las mujeres estar en casa para cuidar de ellos cuando llegaran, darles de comer y satisfacer otras apetencias. Sé que esto suena muy duro y que estas frases sacadas de contexto, darían mucho que hablar. Pero no descubro nada de una sociedad muy machista que era la que primó hasta alcanzar los setenta y aún más.
No obstante mi padre, nos quería a todos. A su manera pero nos quería e intentó por todos los medios que su hijo fuera más que él. Que no tuviera las manos sucias de tintas y laceradas de los cortes del papel. Quería que llevara traje, que trabajara en un despacho y que lo trataran con respeto. Todo esto no tiene nada de especial, ¿qué padre no quiere que sus hijos pongan el listón más arriba de lo que ellos lo han dejado?
Pero yo hablo de mi padre, y de como se dejó la vida trabajando que era lo único que sabía hacer para que tuviéramos una vida algo mejor. Y aunque no tuviera todo el contacto conmigo que seguro hubiera deseado y aunque mis desplantes cuando era ya un adolescente le hirieran en lo más profundo, mi padre me transmitió muchos valores que me han servido para asumir mis responsabilidades frente a los demás.
Me facilitó el acceso a los estudios, pero me sumergió en el mundo laboral y hoy tengo que darle las gracias por ello.
Te fuiste papá, sin que yo te pudiera pedir perdón por todo lo que te hice sufrir, sin que te pudiera dar un beso de despedida o acariciar una vez más tu cara como lo hacía cuando era un niño pequeño. Te fuiste discretamente yo tardé en llorarte, pero hoy que ya tengo experiencia como padre y como abuelo, entiendo muchas cosas de tus virtudes y de tus defectos. Hiciste mal algunas cosas, pero quiero creer que tampoco había una manifiesta maldad en ellas.
Ya ves hubo un tiempo en que hubiera renegado de tí, en que lo que me apetecía era no verte y hoy me gustaría que estuvieses conmigo, que conocieses a tu nieta y a tus bisnietos, que fueras testigo de tantas y tantas cosas que han ido sucediendo, tantos avances que nos permiten vivir mejor.
Enfermaste demasiado pronto, y la muerte te arrebató cuando empezabas a levantar un poco la cabeza. Suele ocurrir, pero tu permaneces vivo en mi memoria y por lo tantos sigues aún un poco vivo y esto que estoy escribiendo servirá para que quizás alguien que pueda leerlo, sea familia, amigo o desconocidos anónimos que sé que entran y leen aunque no digan nada, te harán un poco más inmortal.
Y me gustaría que pudieras verme, ahora hace mucho que no llevo trajes pero es por no querer y no por no poder. Y sí trabajo en un despacho, y tengo un buen coche y vivo en un piso que aunque no sea mío es más de lo que tuvimos. Y tengo una hija, tu nieta que es un orgullo para mí, que me ayuda en los momentos difíciles y que cuando la veo me recuerda que si hoy puedo estar orgullosa de ella, no es únicamente mérito de su madre y mío, también hay méritos tuyo.
Te quiero papá y esto te lo debía.
Continuare........
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