Hola a tod@s:
Hace unos años cree un blog que estaba dedicado a la persona que en esos momentos compartía su vida conmigo. Eran años felices en los que ambos estábamos enamorados y nació con la idea de expresar por escrito, -siempre me he expresado mejor escribiendo que hablando- los sentimientos hacia ella. La última entrada fue hace cinco años, y desde entonces hasta aquí han pasado muchas cosas que, unas veces olvide escribir y otras no quise hacerlo. Habíamos llegado a una complicidad donde sobraban los escritos y después las palabras y al final se rompió la complicidad, surgieron los lamentos por no haber escrito ni hablado y la relación ha quedado finiquitada.
Hace un par de días creí que era el momento de volver a escribir, esta vez no para una sola persona sino para todas aquellas que decidan leerme y no se queden en el intento,
Y quiero empezar como debe hacerse, primero presentándome y después por el principio, aprovechando que mi memoria aún se conserva y creo que aún es creciente.
Me llamo José y por apellidos tengo uno nada original y otro más limitado en número, García y Güell, nací hace casi 58 años, en Barcelona un 30 de marzo era semana santa y del resto iréis sabiendo si seguís leyendo.
Los primeros recuerdos que tengo en mi mente son flashes de cuando apenas debía tener dos años. Son imágenes borrosas de mi, sentado en un cochecito, sujetando algo en mi mano y escuchando a alguien llamarme Faraón, he de suponer que por ir sentado en el cochecito tan ricamente.Podría ubicar el lugar en la Avenida Diagonal donde está el Palau Robert. En ese tiempo mi madre y mi abuela andaban muy ajetreadas intentando que se reconociera a mi padre como oficial de primera en su oficio.
Mi madre era muy joven tendría en aquellos momentos veintidós o casi veintitrés años y mi abuela los cincuenta o cincuenta y uno.
Mi madre se caso con diecinueve años y se quedo embarazada de mi a los dos meses, más o menos, de la boda. De tal forma que yo nací once días después de celebrar el primer aniversario.
Pero dejadme que explique un poco de donde procedo. Empezaré por mi familia paterna. Mi padre nació en Riotinto provincia de Huelva. Era hijo de un un lavador de mineral en las minas de cobre de Riotinto que entonces eran explotadas por una sociedad inglesa. Mi abuelo alcanzó una efímera fama por un triste accidente en las minas en las que él salvó a cinco compañeros muriendo al ir a rescatar a otro más.
El reconocimiento? El nombre a una calle donde daban los patios traseros y las pocilgas de las casas y un poema que ahora transcribiré:
Gloria al héroe de Piritas. JOSE GARCIA MURILLO
El infortunado minero-fundidor, José García Murillo víctima del siniestro, en la mañana trágica del 28 de enero, volcó su existencia necesaria y joven, en aras de la salvación de varios compañeros asfixiados..-
¿Piritas? La fuente del cobre fundido
donde volcanizan su cuarzo el veneno
y, el fétido estanque de grifos de fuego
que incendian la noche las alas del cielo.-
Yo he visto la angosta
boca de siniestro
donde se asfixiaron
veinte compañeros
que como cadáveres
habían de extraerlos.
Labraban activos
bajo del cemento
de la bovedilla
del desagüadero
por donde conducen
el ácido arsénico
que allá en los lavados
valora su merito.
Se ignora por donde
saliera el veneno
como una tijera
cortando el aliento.
Y en aquella boca que yo vi rendida
y estímulos triples y rudos esfuerzos,
en aquella boca de labios de fango
que quedó al cansarse, sumida en silencio;
jugándose el todo,
henchidos los pechos,
racimos humanos
se fueron perdiendo.
Abajo, no obstante, la muerte esperaba
Arriba erizaba fronteras el miedo
https://www.facebook.com/jose.garciaguellLa vida y la muerte
trenzó un forcejeo
clavando puñales
al borde del hueco.
La duda fue breve,
se impuso el anhelo
en breves afanes
de lazos fraternos
hundiendo a Murillo
para dar ejemplo
Y sobre su espalda
de armazón de hierro
uno tras el otro
saco cinco enfermos
No estaba rendido
quiso ser más bueno
fue a salvar a otros
No logró su empeño.
Ya en aquella boca de labios de lodo
donde dibujaba fronteras el miedo
puerta enaltecida
por dobles esfuerzos
donde apareciste
siempre satisfecho
cinco ves vivos
y una sola muerto.
Envío a Don Arturo Lawrence, émulo honorario a todos los trabajadores que colaboraron eficaces.
Manuel Martín Vazquez
Nerva, Enero de 1.936
Por hoy ya hay bastante, mañana seguiré explicando mis orígenes.
Saludos a tod@
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