Hola a tod@s:
Quiero pedir perdón por el tiempo transcurrido desde la última entrada hasta hoy. Uno pide perdón pensando que ahí detrás de esa brillante pantalla del ordenador hay un número indeterminado de personas que han ido siguiendo mis entradas, cuando lo más seguro es que salvo mi hija y ocasionalmente alguna otra persona, no haya nadie más.
Pero aún y así creo que es de ley pedir disculpas por tan brusca interrupción.
Ocurre a veces, que el tiempo nos va ganando la partida. Empecé este blog en un momento difícil de mi vida. Difícil por una serie de circunstancias que no voy a explicar, hoy no toca, pero que hicieron que mi vida cambiase de forma radical una noche. La noche del 31 de Agosto pasado al 1 de setiembre. Esa noche mi entorno, lo que había sido mi vida hasta aquel momento, se desmoronó y tiempo después pensé que era hora de explicar mi vida y llegado el momento explicar ciertas cosas o ciertos aspectos que, o bien se desconocen o se conocen de forma sesgada.
Pero a medida que me voy acercando a mi pasado reciente, entendiendo por reciente los últimos diez años, me van entrando las dudas. Es un pasado demasiado próximo y a diferencia de otros hechos que he venido narrando, los protagonistas siguen ahí, están vivos, me son incluso cercanos y no sé hasta que punto tengo derecho a hablar y contar mi verdad, mi vida tal y como yo la he vivido y la he visto exponiendo de forma pública cosas que pertenecen por igual a mi intimidad y la de ellos.
La vida es una concatenación de episodios, anécdotas, hechos, sentimientos que conforman la memoria de una persona, una memoria que día a día crece hasta que a veces por enfermedad a veces por una muerte súbita se interrumpen o empiezan a decrecer.
Empecé este blog con la esperanza de que las personas más próximas a mí y con las que, unas veces por obligaciones impuestas o autoimpuestas y otras por falta de tiempo, no hablamos todo lo que deberíamos. Tengo una hija maravillosa. Es una mujer que considero capaz y sobretodo sensible, pero que desconoce muchas cosas de mí y tengo un par de nietos que aunque muy pequeños todavía, empiezan a entender muchas cosas. Pero si quien me sigue solo tiene una visión general de quien he sido, quien soy, que ideas, sentimientos, principios o ideales me mueven, ¿qué recuerdo, que visión van a tener de mí los de la segunda generación? ¿Qué tendrán de sus otros abuelos si nada o nadie se lo explica?
Siempre he creído que nadie muere en realidad hasta que su memoria, su recuerdo, se pierde irremisiblemente. Solo unos escogidos viven eternamente. Reyes, Generales, filósofos, artistas, médicos, etc. todos ellos siguen vivos en la memoria colectiva mientras muchísimos más, legiones y legiones de personas anónimas, han sido olvidadas. Recordamos sí, batallas o guerras y recordamos quien las ganó o quien las perdió pero nada sabemos de los soldados que lucharon y de las familias que tenían. Son seres ignorados porque aquellos que les siguieron también murieron y a su vez fueron olvidados.
Así pues este blog, es un intento egoísta por mi parte de que el día en que yo muera, mi recuerdo siga un tiempo más presente.
No es una crónica o un recuento minucioso de mis recuerdos. Hay muchas cosas que yo ya tenía olvidadas y que han ido afluyendo después de haber escrito y haber pasado de largo el momento en que ocurrieron. Algunas cosas, algunas vivencias se pueden recuperar y escribirlas como apéndices tiempo después, otras solo las habré recordado para olvidarlas de nuevo y esas si que se perderán.
Pero el tiempo no cesa. El reloj sigue acumulando segundos y cada día que pasa trae nuevas cosas y vivencias. Hoy, ahora, escribo mientras el padre de una persona a la que amo profundamente, empeora en su estado de salud. Los años no perdonan y este hombre de ochenta y ocho años de edad y a quien ni siquiera he llegado a conocer en persona, languidece. El tiempo como decía no cesa y así mientras iba publicando entradas,se llevó dos personas conocidas y queridas. También en este tiempo, han nacido nuevas vidas, otras se han unido y algunas se han separado. El tiempo...... algo intangible que se nos escapa como el agua entre los dedos.
Seguiré escribiendo, y seguirán habiendo entradas, pero permitidme anónimos seguidores que estáis tras la pantalla, que me tome algo de ese escurridizo tiempo, para no precipitarme en lo que escriba y tratar de ser lo más fiel posible a la verdad o a mi verdad que no siempre es lo mismo.
Gracias a vosotr@s amigos anónimos y nuevamente perdón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario